01
de Diciembre de 2009
El enemigo
en casa
Desde hace mucho tiempo, en esta columna se ha denunciado
que uno de los peores males que aquejan a la educación
pública en México y en Quintana Roo es el dominio
total del SNTE en él área educativa de la Secretaría
de Educación, tanto Federal como Estatal.
La imposición de funcionarios incondicionales al SNTE
dentro de la estructura de las Secretarías de Educación
ha sido un factor perjudicial para el Sistema Educativo Nacional,
ejemplo de esas imposiciones malévolas, a nivel federal
es el caso de Fernando González Sánchez, quien
es yerno de Elba Esther Gordillo Morales, cargo que lógicamente
fue designado por la dueña del SNTE para mantener el
poder dentro de la Secretaría.
Del mismo modo y con las mismas intenciones, en Quintana Roo,
la Secretaría de Educación está en manos
de la Sección XXV del SNTE, desde la negra administración
estatal de Joaquín Hendricks Díaz, siendo Secretaria
del ramo Cecilia Loria Marín, quien cedió cargos
medulares de la administración educativa estatal a
la Sección XXV para conservar le hueso que le otorgara
el entonces gobernador de Quintana Roo, situación que
hasta la fecha se padece, con consecuencias devastadoras para
el Sistema Educativo Estatal.
En la actual administración estatal, con el hermano
Félix al frente, la cosa no ha sido nada diferente
y muy a pesar del personal, de los alumnos y de los padres
de familia, los títeres del SNTE siguen haciendo y
deshaciendo infinidad de acciones libremente, con el afán
de continuar manipulando los destinos de la Secretaría
para el beneficio de los representantes sindicales, quienes
en forma descarada se han llenado los bolsillos con la venta
y negociación de plazas, situación que ni el
propio Eduardo Patrón Azueta ha podido frenar, lo cual
indica que el hermano Félix sigue a pie juntillas las
órdenes de Elba Esther Gordillo Morales, en uno más
de los pactos oscuros de ese personaje nefasto para el desarrollo
social de México.
Pruebas hay muchas, sin embargo hoy nos limitaremos a un breve
análisis del desempeño del Subsecretario de
Educación Básica en la Zona Norte, el profesor
Jorge Coral Coral, alias el Choro, quien llegó al cargo
gracias a su servilismo descarado a los intereses particulares
de los representantes sindicales, motivo por el cual este
pseudo funcionario no cumple con sus obligaciones legales
y obstaculiza la solución de varios de los problemas
educativos que genera el mal manejo de las plazas por parte
de la Sección XXV del SNTE.
Cabe mencionar que este gris personaje sindical, en un tiempo
fue una de las personas de más confianza para el actual
Secretario de Educación, Eduardo Patrón Azueta,
sin embargo es de llamar la atención que al escalar
a la titularidad de la Secretaría, Patrón Azueta
no lo haya llevado con él, lo cual indica que perdió
esa confianza que le habían dado y claro está
si se revisan algunos casos en los que el Choro ha intervenido,
siendo que en la mayoría de ellos, el encargado de
la educación básica en la zona norte ha cumplido
fielmente con las indicaciones que desde la Sección
XXV del SNTE recibe, sin importarle la fidelidad que debe
guardar a su jefe inmediato, Eduardo Patrón Azueta.
Dos casos recientes demuestran las aseveraciones de un servidor,
el primero de ellos es la solución a la huelga de hambre
que realizó el profesor Guadalupe Farfán Vela,
quien fue despojado de una subdirección, que por derecho
laboral le correspondía, sin embargo fue asignada a
una persona ligada a los turbios manejos de la Sección
XXV, lo cual motivó la huelga de hambre, que fue suspendida
al intervenir, por órdenes de Eduardo Patrón,
el Subsecretario de Educación Básica, quien
en esa fecha se comprometió a dar solución al
problema y hasta el día de hoy, no ha hecho nada a
pesar de haberse firmado un acta de compromiso, en la cual
llama la atención que se asentó que mediante
una llamada telefónica de Jorge Coral con Emilio Jiménez
(Secretario de la Sección XXV del SNTE) este último
autorizaba a Coral Coral realizar el movimiento laboral a
favor de Farfán Vela y en ningún momento se
consultó el caso con Patrón Azueta, cosa que
quedó de manifiesto hace unas semanas en que el afectado
de entrevisto con el Secretario de Educación, quien
manifestó su desconocimiento del acuerdo tomado para
levantar la huelga de hambre.
El otro caso, aún más reciente es el del profesor
Wilfrido Dzib, quien en forma arbitraria fue destituido de
la escuela primaria “Raúl Angüas Rivero”
por supuestas irregularidades, las cuales no han sido demostradas
por la directora de la escuela, profesora Fátima Escalante
Bermejo, ni la supervisora de la zona escolar Beatriz Baeza
Pasos, lo cual obligó al profesor Dzib a acudir con
Eduardo Patrón Azueta, quien de inmediato ordeno a
Jorge Coral la restitución del maestro a su grupo,
mientras se realizaba la investigación para aclarar
el caso, sin embargo este funcionario sindical, porque no
es funcionario educativo, siguiendo órdenes de la Sección
XXV del SNTE, hasta el día de hoy se ha hecho ojo de
hormiga y no ha dado solución a este abuso laboral,
incumpliendo las ordenes recibidas en forma directa del propio
Secretario de Educación, por lo que queda de manifiesto
que para que los problemas educativos en el estado se solucionen,
lo primero que debe hacer el hermano Félix es permitir
a Eduardo Patrón Azueta destituir a todos los enquistados
de la Sección XXV en la Secretaria y de esa forma sanear
la administración educativa para beneficio del pueblo,
sin embargo los intereses políticos personales son
mayores que el cumplimiento de la Ley, así es México
y sus gobernantes.
ES CUANTO.
Críticas, comentarios y mentadas, se reciben en larapeniche@hotmail.com