El Pizarrin
Por: Eduardo Lara Peniche

09 de Diciembre de 2009

A la caza de un hueso


Con la reciente modificación a la Ley Electoral de Quintana Roo, la jauría que se mantenía inquieta ha podido liberarse e iniciar su proselitismo en busca de una de las candidaturas a los cargos de elección popular que se disputarán el próximo 2010.
Comentarios van, comentarios vienen sobre los posibles candidatos a ocupar la gubernatura, los 25 puestos legislativos del Congreso de Estado y 9 Presidencias Municipales, sin embargo, lo que no se escucha para nada son las alternativas de solución de tantos problemas que aquejan a la sociedad quintanarroense, lo único que se escucha es la ubicación política de los muchos suspirantes, de su imagen popular y de sus relaciones personales con los dirigentes partidistas para lograr alcanzar el hueso que desean.
Ante el inminente proceso electoral que renovará los poderes Legislativo y Ejecutivo del estado y los Municipios, los ciudadanos debemos de tener muy presente el último proceso electoral del pasado julio en el que pudimos darnos cuenta claramente de que a los políticos quintanarroenses no les interesa en lo más mínimo, tan sólo quieren el poder, por el poder mismo, las necesidades reales del pueblo son nimiedades.
Los quintanarroenses debemos de tener muy presente que en las campañas políticas pasadas, los resultados obtenidos por los diferentes partidos, se dieron principalmente por el derroche de recursos económicos que se destinaron para la compra de conciencias (los votos) y no por las propuestas de los candidatos, como es costumbre política en nuestro México, medrar con el hambre y las necesidades del pueblo.
Para los ciudadanos de Quintana Roo, el próximos proceso electoral, que ajustará los tiempos estatales con los federales, debe de ser la oportunidad para expresarle a los políticos nuestra inconformidad por los magros resultados de las distintas administraciones municipales y la estatal así como el desempeño de los legisladores, tanto Diputados como Regidores, quienes han dejado muy en claro que para ellos, lo más importante es quedar bien con los de arriba, mientras los de abajo padecen males que cada día son más severos y que merman las pocas posibilidades de mejorar nuestras condiciones de vida.
Si en verdad queremos que nuestra sociedad cambia para mejorar, los ciudadanos de Quintana Roo debemos de reflexionar sobre las próximas campañas electorales, debemos de ignorar los cantos de sirenas que proliferan durante el proceso electoral y confrontar a todos los candidatos que presenten los partidos, con la realidad social, con la falta de empleo remunerador, con la falta de seguridad social, con el incremento de la delincuencia, con la severa corrupción que impera en las instituciones de gobierno, con las limitadas posibilidades de acceder a una educación eficiente y eficaz, en fin, con todos y cada uno de los problemas que nos mantienen en la lona.
Quienes padecemos la ineficiencia de los políticos, los abusos de poder y todos los problemas que afectan en forma severa a nuestra sociedad, debemos de exigirle a todos y cada uno de los próximos candidatos a ocupar cargos de elección popular, que no se limiten a recitar promesas vanas para la solución de nuestros problemas, que dejen de prometer el cielo y las estrellas, que dejen de regalar migajas para arrebatar riquezas, una miserable despensa de las que regalan en campaña no dura en el estómago del pueblo y los 200, 300 o 500 pesos que pagan por obtener un voto, tan sólo sirve para engañar el hambre de una familia durante tres o cuatro días, mientras que la administración de estos personajes, en esta ocasión durará largos 5 años siete meses, un año que por la costumbre política nacional, será un año de rapiña que dejará al pueblo con mayores necesidades y menores posibilidades.
ES CUANTO
Críticas, comentarios y mentadas, se reciben en larapeniche@hotmail.com


Hurancán

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