El Pizarrin
Por: Eduardo Lara Peniche

18 de Diciembre de 2009

Promesas de año nuevo


Estamos terminando un año que por los acontecimientos ocurridos en su transcurso, a la mayoría de los mexicanos les ha parecido un siglo, un largo año en el que todos los males sociales que tradicionalmente nos han afectado a lo largo de la historia, se recrudecieron a niveles nunca antes imaginados.
La mayor parte de nosotros buscamos nombres para culparlos de esta grave situación en que vivimos y nos olvidamos de que para que las cosas estén como están, se requiere de la conjunción de muchos factores sociales, gobierno y sociedad padecemos muchas situaciones que son producto del abuso de unos contra el bienestar de los demás, paradigma social que ha marcado los destinos de nuestro México y su sociedad, de nosotros mismos.
Sacando cuentas, podremos identificar que el principal mal que nos aqueja se llama ignorancia, con ella, los poderosos lucran desmesuradamente, gracias a la ignorancia del pueblo, unos cuantos se dan el lujo de violar leyes, de reformar estas para beneficio de unos cuantos, de explotar el hambre del pueblo para beneficio propio, de emitir alertas sanitarias y parar a un país sin evidencias contundentes del grave mal, de saquear la riqueza nacional con el mayor descaro, afectar las condiciones laborales de la mayoría para privilegiar los intereses de unos cuantos, de declarar una guerra al crimen para amedrentar al pueblo ignorante que no sabe que existen leyes que deben ser cumplidas para castigar a quienes, desde el poder, permiten que la delincuencia se apodere de los espacios sociales, en fin, la mayor parte de los males sociales que nos afectan hoy en día son producto de una mala educación, que ha logrado enfermar a nuestra sociedad.
Sea pues, esta, una reflexión de fin de año en la que podamos asignarnos una tarea especifica para el próximo año 2010, año pronosticado todavía más crítico que este 2009.
Si los mexicanos, en verdad queremos mejorar nuestra condiciones de vida, tenemos un gran reto que cumplir, un reto que ante la ideología actual es prácticamente utópico, el reto es cambiar nuestro paradigma social, es creer en nosotros mismos como agentes del cambio que requiere de manera urgente nuestra nación, debemos de educarnos, de educar a nuestros hijos y de hacer conciencia de la manipulación de la información que nos presenta el sistema de gobierno para mantenernos tranquilos, miedosos y hasta aterrados y de esa forma someter al pueblo a los abusos y caprichos de los poderosos.
Los mexicanos necesitamos urgentemente conocer nuestras leyes y así exigir su cumplimiento, empezando por la Carta Magna, la Constitución Política que le da forma al estado y sustento a la sociedad, debemos de exigir a los gobernantes que se cumplan las leyes con honestidad y firmeza, sin engaños. Si los gobernantes de México obedecieran las disposiciones legales, en nuestro país todos deberíamos de gozar de las garantías que consigna la Constitución, las cuales prohíben la esclavitud, la discriminación y el menoscabo a las libertades de las personas (artículo 1), debemos de reconocer la conformación pluricultural de nuestra nación, respetar las características propias de cada región y su cultura, garantizar el acceso a una educación progresista, a servicios de salud dignos y eficientes, la seguridad laboral (artículo 2), elementos indispensables para que nuestra sociedad prospere.
Con los mejores deseos para usted, amable lector que se toma la molestia de leer mis líneas, espero que el inminente año 2010 nos permita reflexionar sobre lo aquí compartido como una reflexión que nos permita tener la fortaleza de alzar la voz y actuar en consecuencia, en dejar de creer en las promesas y discursos de los gobernantes e iniciar acciones legales que obliguen a quienes dicen preocuparse por mejorar nuestros niveles de vida, a cumplir con sus obligaciones, a dejar de mentir y enriquecerse a manos llenas con el fruto de nuestro trabajo, con nuestro dinero que se embolsan vía el pago que hacemos de los impuestos, debemos de hacerles entender que a pesar de que están en el poder, ellos son nuestros empleados y que no estamos dispuestos a seguir pagando sus abusos y las consecuencias de sus actos, además de aclararles que si no cumplen eficiente y eficazmente con su trabajo, los despediremos, al igual que ellos permiten que nos despidan por el mínimo error que cometamos en nuestro trabajo.
Por último, no olvidemos que el 2010 es año de elecciones en Quintana Roo y ese es el momento de hacerles ver, a los políticos, que ya estamos hasta el gorro de sus engaños, de sus promesas incumplidas, de sus míseros regalos de campaña y la compra de votos medrando con el hambre del pueblo y por lo tanto, debemos de exigirles garantías suficientes para asegurar que por primera vez cumplan su palabra y en caso de que evadan ese compromiso, negarles nuestro voto e ignorarlos.
ES CUANTO
Críticas, comentarios y mentadas, se reciben en larapeniche@hotmail.com


Hurancán

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