06
de Noviembre de 2009
Juegos y Cochupos
En días pasados escuchando uno de los noticieros radiofónicos
de Cancún, donde los locutores daban a conocer que
en Quintana Roo ha aumentado de manera muy importante la ludopatía
(afición por lo juegos de azar), mayormente entre el
sector femenino de la sociedad, un servidor se puso a reflexionar
sobre los orígenes de dicho problema que está
creciendo en nuestro estado, y la respuesta no es otra que
una más de las ilegalidades que se cometen en nuestra
nación, con autorización de quienes dicen gobernar
para vivir mejor o con la fuerza a la gente, perdón,
con la fuerza de la gente.
Particularmente en Chetumal, este problema apareció
a raíz de la apertura de casinos en la zona libre de
Belice, lugares que se han convertido en centros de reunión
de muchos chetumaleños, que ante la falta de mayores
atractivos, acuden a estos lugares a disipar las tensiones
de la vida cotidiana, sumergiéndose en la magia de
la fantasía millonaria que pudieran lograr al tener
“la suerte” de pegarle a algún premio mayor,
situación que no ha sucedido, principalmente porque
ese tipo de negocios tiene todo muy bien calculado y cuando
se sale de control, simplemente buscan la forma de evadir
su responsabilidad para pagar al afortunado su jugoso premio
económico, situación que por lo menos en dos
ocasiones se ha dado entre los asiduos concurrentes a dichos
centros de juegos de la zona libre.
Sin embargo, entre los cancuneneses esta situación
también se esta presentando, gracias a la proliferación
de Casinos en distintas plazas comerciales y uno que otro
en lugares independientes, situación que nos obliga
a preguntarnos ¿Cómo es posible que se esten
abriendo tantos negocios de este tipo, si la Ley Nacional
lo prohíbe?
La respuesta es sencilla, las autoridades de los tres niveles
de gobierno ha dado las autorizaciones para que se abran Casinos
en Cancún, pasándose las disposiciones legales,
por el arco del triunfo y muy probablemente debido a que algunos
de ellos, los de más alto nivel gubernamental, son
socios o propietarios ocultos de estos centros de apuestas,
así como sucedió con el primer negocio de este
tipo en la república mexicana, denominado “Caliente”
que es propiedad de los herederos de Carlos Hank González,
particularmente de su hijo Jorge Hank Rohn.
También debemos de recordar que la proliferación
de los casinos en México se dio en la administración
federal de Vicente Fox, cuando Santiago Creel, en ese entonces
Secretario de Gobernación, otorgó a Televisa
65 permisos para realizar este tipo de actividades, así
como a 4 empresas más a las que les otorgó 116
permisos de ese tipo, violando las disposiciones de la Ley
de Juegos y Sorteos vigente hasta la fecha.
En Cancún, hace algunos años y sin hacer mucho
ruido, durante muchos años estuvieron funcionando dos
centros de apuestas de Hank Rohn, uno en la zona hotelera
y otro frente a la terminal de autobuses, los cuales han desaparecido,
pero en cambio y en la misma forma silenciosa, se han abierto
por lo menos tres casinos en la ciudad, todos ellos en la
ciudad y a los que asisten muchas personas que dejan ahí
su dinero cotidianamente, al grado de que muchas de las personas
que acuden a esos lugares, lo hacen a diario, lo cual es un
síntoma claro de la ludopatía que esta creciendo
en forma veloz.
Ante estas circunstancias debemos de preguntarles al Pastor
Presidente Iluminado y al propio hermano Félix ¿Por
qué han autorizado estos negocios que violan la Ley
Federal de Juegos y Sorteos? ¿Quiénes son los
propietarios de dichos casinos que están afectando
la economía de muchas familias de Cancún? Porque
si es cierto lo que pregona el Goyo Sánchez, que en
su administración no se tolera la corrupción
¿Con que argumento legal autorizaron la apertura de
casinos en Cancún? ¿Será por mandato
divino?
ES CUANTO
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