11
de Noviembre de 2009
Premios
o mentiras
No cabe duda de que el poder enferma y más si las capacidades
de quien lo ostenta son deficientes, tal es el caso de los
actuales gobernantes de México entero.
La sarta de mentiras que a diario nos presentan en los diferentes
medios de comunicación en lugar de ser motivo de orgullo
son ofensas a la inteligencia del pueblo, de un pueblo oprimido
y explotado por quienes dicen estar preocupados por nuestro
bienestar, pero que con poca cosa demuestran la falsedad de
sus declaraciones triunfalistas que tan sólo son palabras
vacías, tan vacías como los bolsillos de la
mayor parte de los mexicanos.
En el colmo del cinismo los diputados y senadores a diario
nos recetan sendos comerciales televisivos y radiofónicos
en los que pretenden hacernos creer que las recientes reformas
fiscales nos beneficiarán y que el aumento de impuestos,
aprobado por esta camarilla de bandidos legislativos, se utilizará
para que niños de las clase más pobre de México
puedan comer bien y estudiar, situación que todos sabemos
no es más que demagogia pura.
Así mismo, el peor enemigo del pueblo de México,
el que se autonombró presidente el empleo, insiste
en que todas y cada una de las acciones de su desgobierno
son de beneficio pleno para los más necesitados, aquellos
que además de no tener acceso a los servicios básicos
que la constitución de 1917 establece como obligación
del gobierno para con todos los habitantes de la república,
hoy padecen la falta de trabajo, seguridad personal y social,
gracias a la inútil guerra contra el crimen organizado
y los miles de millones de pesos que se autorizan para programas
mediáticos que no llegan a las familias que en realidad
lo necesitan.
Pero la cosa no para ahí, en los estados, particularmente
en nuestro Quintana Roo, el gobernador, como producto de sus
ambiciones políticas personales, está más
preocupado por quedar bien con los de arriba que cumplir con
sus obligaciones constitucionales, gastando miles de millones
de pesos en banalidades y dejando en el olvido las acciones
que en realidad pueden generar mejoras a la población,
tal es el caso de la millonaria recuperación de playas
que en realidad no logrará atraer a los turistas, gracias
al alto índice de delincuencia que cada día
aumenta en Cancún, prestándose también
a las mentiras de Calderón, expresando que la remodelación
de las clínicas del ISSSTE no tan sólo permiten
brindar un servicio eficiente, sino que demuestran que dicha
institución hoy ofrece servicios de primera, beneficiando
a más de 50 mil derechohabientes, situación
que cualquiera de los que tenemos ese servicio nos gustaría
saber como es que el hermano Félix se atreve a decir
esas mentiras, puesto que, al menos en la reinauguración
de la clínica del ISSSTE de Cancún, realizada
por el habitante de “Los Pinos” trascendió
que el mobiliario que se utilizo para dicha ceremonia fue
rentado para ocultar la triste realidad.
Sin embargo y tratando de no ser menos, el pastor presidente,
Goyo Sánchez, no se midió gastando recursos
públicos para hacernos creer que los premios que recién
le otorgará la SEMARNAP, TV Azteca y Grupo Salinas
(el jumil de oro) por lograr que Cancún sea una cuidad
limpia, el premio por ser uno de los mejores municipios de
la república en cuestiones de gobierno y el que otorgará
el Gobierno de Guatemala por la asistencia a los desplazados
por la guerra civil de ese país, son muestras inequívocas
de la desfachatez de los actuales gobernantes de México
entero, puesto que en Cancún el crimen organizado y
desorganizado han sentado sus reales, incrementando el índice
de robos a casa habitación, de asaltos a mano armada,
el cobro por protección, así como el deficiente
servicio de recoja de basura, son algunas de las evidencias
de que nuestros gobernantes mienten sin recato, aunque insistan
en que quienes nos atrevemos a denunciar esas mentiras recibimos
dinero de la delincuencia.
ES CUANTO
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