17
de Noviembre de 2009
Una
sociedad enferma
Las condiciones sociales de todo México dan muestra
clara de que vivimos en una sociedad enferma, en una sociedad
que se ha transformado para retroceder en su desarrollo, en
una sociedad que cada día demuestra su predilección
por tener y dejar de ser.
Ante las permanentes evidencias de que nuestra sociedad padece
síntomas de gravedad tal que nos pueden llevar al colapso
total, a la barbarie, quienes aún tenemos un poco de
sentido común, dignidad, fe en nuestros ideales, esperanza
en realizarlos, por amor a la humanidad, debemos de continuar
con nuestra labor para promover el sentido crítico
de las circunstancias, de los acontecimientos sociales y de
nuestra participación, con la finalidad de aportar
un grano de arena para tratar de salvar lo que nos queda de
esta sociedad.
En la época de la información, nuestra sociedad
se ha preocupado más por enterarse de banalidades que
se asuntos que en verdad nos afectan y ponen en riesgo nuestras
vidas y esto no sólo por los continuos crímenes
que a diario nos informan los distintos medios de comunicación,
también debemos de observar como aumenta el número
de suicidios, de robos, asaltos, secuestros y toda clase de
agresiones sociales, que de una forma u otra, nos lastiman,
nos ofenden, y permiten que quienes salen más beneficiados
de esta situación prosigan con su publicidad antisocial,
que tantos frutos les ha dado.
Las agresiones sexuales son otro punto que nos debe de hacer
reflexionar sobre lo que estamos haciendo con nuestra sociedad,
nos debe obligar a identificar el origen de todos estos males
que cada día aumentan y que al parecer no tienen límite,
¿Cómo es posible que en pleno siglo XXI el ser
humano cada día se comporte más irracionalmente?
Todas las respuestas que le demos a los males sociales que
nos aquejan, invariablemente nos llevarán a un punto
central, la educación, educación que a los largo
de los últimos 35 años ha ido en decadencia,
gracias a los diferentes programas impuestos desde el gobierno
para mantener al pueblo en la ignorancia, conduciéndolo
a un estado casi animal, en el que la satisfacción
de los instintos es el principal objetivo, dejando a un lado
el bienestar común, considerando s nuestros semejantes
como seres inferiores y por lo mismo a sentirnos con la autoridad
para humillarlos y someterlos con la fuerza bruta o los acuerdos
legales que se compran con dinero, gracias a la gran corrupción
que priva en esta sociedad enferma de poder, económico
y social, que privilegia el ámbito material de la vida
por sobre la intelectualidad, los principios morales y éticos
y la vida misma.
México y sus habitantes, históricamente han
sido reconocidos por su capacidad creadora, por su gran el
sentido humano y solidaridad social, si México tenía
una imagen mundial muy afamada y reconocida, casualmente fue
por el gran espíritu de fraternidad de los mexicanos
y por su hospitalidad, elementos que aún quedan entre
nosotros, sin embargo esos rasgos de nuestra sociedad cada
día son más escasos gracias a que hemos adoptado
modelos sociales ajenos a nuestra cultura, modelos sociales
que nos han llevado a prácticas totalmente ajenas a
nuestras raíces, todo gracias a que nos han hecho creer
que para ser triunfador en la vida lo único que debemos
de procurar es tener bienes materiales en lugar de lograr
ser personas con alta calidad moral.
Para lograr que las condiciones actuales de nuestro país
cambien para mejorar es preciso que realicemos un examen detallado
de las circunstancias actuales para determinar el origen de
estos males, que como se menciono anteriormente, son producto
de una política educativa diseñada para mantener
en la ignorancia la pueblo, mientras los político continúan
haciendo acuerdos en los oscurito con quienes en realidad
tienen el poder, ese poder que nos mantiene sometidos, humillados
y explotados.
ES CUANTO
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