18
de Noviembre de 2009
Sindicalismo
en extinción
Las muestras de que México atraviesa por una severa
crisis social que nos puede llevar a situaciones que rememoren
el pasado de nuestra historia cada día son más
evidentes gracias a la ambición desmedida, irracional
y descarada de quienes dicen gobernar con apego al estado
de derecho.
Los ataques que desde el sexenio de Carlos Salinas de Gortari
iniciaron contra el sindicalismo hoy son una práctica
cotidiana del sistema político contra la clase trabajadora,
situación que ha permitido que el desempleo se agudice
en nuestra nación y con ello la crisis económica
abra brechas más amplias en la estructura social, teniendo
en la actualidad a más de 60 millones de pobres, de
los cuales 40 viven en la miseria plena; es decir, sobreviven
a un sistema depredador, sin la mínimas condiciones
para asegurar por lo menos un mendrugo de pan, mientras los
políticos se dedican a investigar a quien le venden
su conciencia, obteniendo las mejores ganancias a costa del
hambre del pueblo, ese pueblo que por 200 o 500 pesos votó
para que ellos estén donde están, saqueando
la ya de por si mermada riqueza nacional, incluida la riqueza
humana y cultural de este pueblo.
La extinción de Luz y Fuerza del Centro, la embestida
contra Napoleón Gómez Urrutia, del Sindicato
de Mineros, quien no logró ponerse de acuerdo con los
dueños de las empresas de extracción y dividir
honores para beneficio mutuo (los empresarios y el líder
sindical), son muestras de que para el modelo neoliberal que
ha demostrado tu total ineficiencia social, la clase trabajadora
es un estorbo si se alía en organizaciones sindicales,
que por lo menos aseguren el sustento de los trabajadores
con salarios miserables, pero con una seguridad social que
no están dispuestos a pagar los grandes empresarios,
situación que los políticos aprueban al modificar
nuestras leyes para el beneficio de unos cuantos y el perjuicio
de la mayoría.
Muestra de que para los neoliberales, los sindicatos no son
más que organizaciones que deben de satisfacer los
caprichos de los empresarios, son los casos del Sindicato
de Pemex, de Romero Deschamps y el SNTE de Elba Esther Gordillo
Morales, quienes mantienen el poder sindical cometiendo todo
tipo de tropelías que permiten que unos cuantos aseguren
sus ganancias y que sus agremiados padezcan limitaciones y
abusos por parte de los empleadores y los mismos representantes
sindicales, estos dos personajes nefastos para el desarrollo
social de México, tienen tal poder que nadie ni nada
los toca, al grado de que unieron fuerzas para asegurar su
poder, al crear la Federación Democrática de
Sindicatos de Servidores Públicos, con ramificaciones
en toda la república, mediante las secciones sindicales
del SNTE.
El poder ilimitado y descarado que el propio gobierno le da
a estos dos personajes repudiados por los propios trabajadores
sindicalizados son la evidencia más clara de que el
sindicalismo en México es parte de la historia, que
las luchas obreras de nuestros antepasados han sido eliminadas
y que hoy nada ni nadie puede cambiar esta situación.
En Quintana Roo, las muestras de esta situación se
presentan en dos vertientes, la primera, producto del rechazo
magisterial contra la Alianza por la Calidad de la Educación,
movimiento que causó revuelo nacional el pasado 2008
y que a la postre originó la creación del Sindicato
Independiente de Trabajadores de la Educación en Quintana
Roo (SITEQROO) el cual, hasta la fecha no ha recibido su Toma
de Nota por parte de la Junta Local de Conciliación
y Arbitraje, gracias a la imposición del hermano Félix,
quien demuestra su total sumisión a Elba Esther Gordillo
al impedir el registro oficial del sindicato a pesar de que
ya existe un amparo otorgado por la justicia federal, en el
que se ordena a Carlos Hernández Blanco, hacer entrega
del documento que permitirá a los trabajadores de la
educación iniciar una nueva relación laboral
con la Secretaría de Educación del Estado.
La otra vertiente se da a partir de los arreglos turbios que
se dieron en la pasada elección de representantes del
Sindicato Único de Trabajadores del Gobierno del Estado
(SUTAGE), proceso electoral a todas luces manipulado para
mantener a un incondicional del hermano Félix al frente
de los trabajadores del gobierno del estado, lo cual demuestra
que el señor gobernador no tiene la capacidad para
negociar con contrapartes opuestas a su pensamiento y tan
sólo sabe imponer su voluntad dilapidando dinero del
pueblo para comprar conciencias y con ello seguir haciendo
y deshaciendo a sus anchas, como buen político mexicano,
a costa del hambre del pueblo.
ES CUANTO
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