El Pizarrin
Por: Eduardo Lara Peniche

18 de Noviembre de 2009

Sindicalismo en extinción

Las muestras de que México atraviesa por una severa crisis social que nos puede llevar a situaciones que rememoren el pasado de nuestra historia cada día son más evidentes gracias a la ambición desmedida, irracional y descarada de quienes dicen gobernar con apego al estado de derecho.
Los ataques que desde el sexenio de Carlos Salinas de Gortari iniciaron contra el sindicalismo hoy son una práctica cotidiana del sistema político contra la clase trabajadora, situación que ha permitido que el desempleo se agudice en nuestra nación y con ello la crisis económica abra brechas más amplias en la estructura social, teniendo en la actualidad a más de 60 millones de pobres, de los cuales 40 viven en la miseria plena; es decir, sobreviven a un sistema depredador, sin la mínimas condiciones para asegurar por lo menos un mendrugo de pan, mientras los políticos se dedican a investigar a quien le venden su conciencia, obteniendo las mejores ganancias a costa del hambre del pueblo, ese pueblo que por 200 o 500 pesos votó para que ellos estén donde están, saqueando la ya de por si mermada riqueza nacional, incluida la riqueza humana y cultural de este pueblo.
La extinción de Luz y Fuerza del Centro, la embestida contra Napoleón Gómez Urrutia, del Sindicato de Mineros, quien no logró ponerse de acuerdo con los dueños de las empresas de extracción y dividir honores para beneficio mutuo (los empresarios y el líder sindical), son muestras de que para el modelo neoliberal que ha demostrado tu total ineficiencia social, la clase trabajadora es un estorbo si se alía en organizaciones sindicales, que por lo menos aseguren el sustento de los trabajadores con salarios miserables, pero con una seguridad social que no están dispuestos a pagar los grandes empresarios, situación que los políticos aprueban al modificar nuestras leyes para el beneficio de unos cuantos y el perjuicio de la mayoría.
Muestra de que para los neoliberales, los sindicatos no son más que organizaciones que deben de satisfacer los caprichos de los empresarios, son los casos del Sindicato de Pemex, de Romero Deschamps y el SNTE de Elba Esther Gordillo Morales, quienes mantienen el poder sindical cometiendo todo tipo de tropelías que permiten que unos cuantos aseguren sus ganancias y que sus agremiados padezcan limitaciones y abusos por parte de los empleadores y los mismos representantes sindicales, estos dos personajes nefastos para el desarrollo social de México, tienen tal poder que nadie ni nada los toca, al grado de que unieron fuerzas para asegurar su poder, al crear la Federación Democrática de Sindicatos de Servidores Públicos, con ramificaciones en toda la república, mediante las secciones sindicales del SNTE.
El poder ilimitado y descarado que el propio gobierno le da a estos dos personajes repudiados por los propios trabajadores sindicalizados son la evidencia más clara de que el sindicalismo en México es parte de la historia, que las luchas obreras de nuestros antepasados han sido eliminadas y que hoy nada ni nadie puede cambiar esta situación.
En Quintana Roo, las muestras de esta situación se presentan en dos vertientes, la primera, producto del rechazo magisterial contra la Alianza por la Calidad de la Educación, movimiento que causó revuelo nacional el pasado 2008 y que a la postre originó la creación del Sindicato Independiente de Trabajadores de la Educación en Quintana Roo (SITEQROO) el cual, hasta la fecha no ha recibido su Toma de Nota por parte de la Junta Local de Conciliación y Arbitraje, gracias a la imposición del hermano Félix, quien demuestra su total sumisión a Elba Esther Gordillo al impedir el registro oficial del sindicato a pesar de que ya existe un amparo otorgado por la justicia federal, en el que se ordena a Carlos Hernández Blanco, hacer entrega del documento que permitirá a los trabajadores de la educación iniciar una nueva relación laboral con la Secretaría de Educación del Estado.
La otra vertiente se da a partir de los arreglos turbios que se dieron en la pasada elección de representantes del Sindicato Único de Trabajadores del Gobierno del Estado (SUTAGE), proceso electoral a todas luces manipulado para mantener a un incondicional del hermano Félix al frente de los trabajadores del gobierno del estado, lo cual demuestra que el señor gobernador no tiene la capacidad para negociar con contrapartes opuestas a su pensamiento y tan sólo sabe imponer su voluntad dilapidando dinero del pueblo para comprar conciencias y con ello seguir haciendo y deshaciendo a sus anchas, como buen político mexicano, a costa del hambre del pueblo.
ES CUANTO
Críticas, comentarios y mentadas, se reciben en larapeniche@hotmail.com


Hurancán

Publicidad






ir a Ultimas Noticias ir a El pizarrin