El Pizarrin
Por: Eduardo Lara Peniche

08 de Abril de 2010

LEVANTONES Y EJECUCIONES

Entre tanto alboroto electoral y antes de creer cualquiera de las miles de mentiras que nos expresarán los candidatos a gobernar en el estado, los ciudadanos debemos de hacer un recuento detallado de los males que aquejan a nuestra sociedad, de todos los olvidos, negligencias, corrupción e impunidad que abonan a este ambiente de inseguridad, miedo y terror que los diferentes niveles de gobierno, más que combatirlo, parece que lo promueven.
Alguna de las promesas más recurrentes que escucharemos en estas campañas electorales serán: un programa integral para combatir a la delincuencia organizada, duplicar el número de policías, adquirir más vehículos para seguridad pública, equipar a los cuerpos de seguridad con armamento de última generación, así como hacer una limpia total a las corporaciones para erradicar la corrupción, cosas totalmente inútiles para dar solución a este grave problema de inseguridad material y humana que cada día se acerca más a cualquiera de nosotros, los ciudadanos comunes, quienes con esfuerzo pagamos nuestros impuestos casualmente para que en nuestra sociedad no sucedan este tipo de cosas, para que quienes están encargados de la administración pública cumplan con sus obligaciones legales en lugar de permitir, mediante acuerdos ocultos, el avance del crimen organizado, mientras ellos se hinchan de dinero en sus negociaciones oscuras con los dueños del dinero.
Particularmente, en los dos últimos años, Quintana Roo se ha convertido en una tierra sin ley a pesar de que quienes gobiernan digan lo contrario. La población sabe bien y vive en pellejo propio muchas cosas que el gobierno oculta, el pueblo conoce o sabe donde se venden esos productos que hacen reír a la gente o viajar por mundo extraños, mientras que los altos mandos policiacos, los investigadores policiacos y los gobernantes de los tres niveles, ni oyen, ni ven lo que sucede a su alrededor, motivo por el cual la población tiene que padecer los males sociales que el crecimiento de la delincuencia provoca.
En Quintana Roo, poco nos falta para llegar a las condiciones de inseguridad que se vive en los estados del norte de la república, cada vez es más frecuente que nos enteremos de algún levantón, de balazos por distintos rumbos de la ciudad, de persecuciones tipo película, de asesinatos a sangre fría, de secuestros o de la aparición de cadáveres en cualquier parte de la ciudad y del municipio, así como también la colocación de mantas, particularmente en el puente del aeropuerto así como en zonas transitadas, sin que hasta el momento, las autoridades logren detener a alguno de los agresores.
Para que se de alguna detención, es necesario que sucedan hechos que afecten a quienes están en el poder, como el tristemente célebre caso del General Mauro Tello Quiñones, asesinato que movilizo a todo el aparato de gobierno, en especial al federal por la investidura del asesinado, situación que denota claramente que para las autoridades, el combate a la delincuencia es efectivo cuando los afectados son integrantes de la clase dominante del estado.
Muestra de lo anterior es la reunión que los actuales regidores del Ayuntamiento de Benito Juárez han solicitado en forma urgente con la intención de que Urbano Pérez Bañuelos les explique el plan de trabajo que debe de tener para combatir la delincuencia, puesto que una de las actuales regidoras, María Teresa Bringas, ha sufrido en carne propia los embates de la delincuencia, situación que la obliga a levantar la voz, más por las afectaciones personales que por el deber ciudadano, puesto que ahora esta señora ostenta un cargo público como suplente de la Comisión de Seguridad es que se preocupa por exigir cuentas al general, mientras que cuando era una ciudadana común, nunca se escuchó su voz.
Así es que los ciudadanos podemos tener muy claro que en materia de seguridad pública e impartición de justicia, las cosas seguirán tal como están hasta el momento, puesto que las muestras de indolencia de las autoridades hacia los asuntos que afectan al pueblo son más que evidentes, por lo que quienes emitiremos un voto el próximo cuatro de julio debemos de exigirle a todos y cada uno de los candidatos en la sucesión gubernamental, que por principio de cuentas lo que más urge en materia de seguridad es que se cumplan y hagan cumplir las leyes, las cuales cotidianamente son violadas por quienes reciben un salario de la población para que cumplan con su compromiso social, al pueblo de Quintana Roo y al de México entero, lo que le urge es que se acabe la alta corrupción y la impunidad de los políticos ya que si este sueño guajiro se llegara a cumplir, la delincuencia vería limitados los espacios que hoy, gracias a la irresponsabilidad y ambición desmedida de los gobernantes, son espacios libres para que cada quien haga de las suyas sin mayor responsabilidad que la de “untar la mano” de los funcionarios que tienen el poder de frenar los avances de la delincuencia.
Estimado lectors, exijamos que se cumplan las leyes de nuestra sociedad, que se apliquen tal como están redactadas, sin privilegios para nadie, nuestras leyes no son malas, malos son quienes tienen la responsabilidad de cumplirlas y hacerlas cumplir, incluyendo al pueblo que se queda callado.
ES CUANTO
Críticas, comentarios y mentadas, se reciben en larapeniche@hotmail.com


Hurancán

Publicidad






ir a Ultimas Noticias ir a El pizarrin