19
de Abril de 2010
Las verdades ocultas
El espinoso asunto de las casas de espionaje descubiertas
por el Ejército en Cancún es una muestra inequívoca
de la realidad de la práctica política de nuestra
sociedad, la ambición desmedida de los actores políticos
por acceder al poder sin otro objetivo que adueñarse
de los espacios gubernamentales para seguir esquilmando al
pueblo.
Para los ciudadanos comunes, el espionaje descubierto no tiene
mayor importancia, es más, para algunos, los más
castigados por las malas administraciones públicas,
esta actividad no tiene mayor relevancia, sin embargo, para
la clase política es un total peligro puesto que mucha
de la información que se obtiene por medio del espionaje
se convierte en dinero, ya sea por medio de la extorsión
o mediante la eliminación de sus contrincantes.
Sin justificar al señor Gregorio Sánchez, coincido
con él sobre la intención de sacar a la luz
pública este asunto en plena campaña electoral,
situación que el pastor presidente con licencia no
calculó correctamente ya que imagino que con toda la
información que obtuvieron con el espionaje podría
manipular a sus contrincantes, a los que él nombra
como enemigos, sin embargo la falta de experiencia no le permitió
comprender que sus mismas armas podrían ser utilizadas
en su contra.
Gregorio Sánchez y su equipo de súper asesores
nunca entendieron que su guerra sucia podría tener
las consecuencias que se aproximan, nunca valoraron en forma
objetiva la capacidad intelectual de quienes fueron investigados
en forma ilegal, la mente enferma de poder obnubiló
sus sentidos, creyendo que por tener un cargo de elección
popular podría hacer y deshacer a la medida de su antojo
y de un solo golpe, el ejército mexicano le puso de
nuevo los pies en la tierra. Hoy, Gregorio Sánchez,
ya debe de haber entendido que no es un enviado del señor,
que es un mortal común y muy corriente en las lides
políticas de nuestro país.
La falta de experiencia política, de capacidad intelectual
y la fiebre de poder del cantante metido a político
nos debe dejar muy en claro que el sistema político
de nuestro país está totalmente acabado, que
quienes manejan la política de todos los niveles de
gobierno no tienen un céntimo de honestidad, de honorabilidad
y por lo mismo, nunca se ocuparán de procurar el bienestar
del pueblo, tan sólo se ocupan de lograr beneficios
personales para ellos y sus compinches, todos en busca de
riqueza y poder, utilizando métodos que atentan contra
la sociedad, situación que no les importa en lo absoluto.
A los ciudadanos, además de preocuparnos por el seguimiento
de este caso así como el castigo legal a los responsables
del espionaje, este caso nos debe de hacer entender que al
menos en nuestro Quintana Roo, el futuro que nos espera no
es nada agradable, que el capricho de unos cuantos seguirá
siendo la guía de las acciones políticas del
gobierno, el beneficio de unos cuantos a costa del hambre
de la mayoría seguirá siendo la constante gubernamental
y prueba de ello es que al PRI ya no le interesa seguir con
la farsa de la precampaña de Roberto Borge ya que los
días de libertad de Gregorio Sánchez están
contados, sus errores, abusos y desprecio a las condiciones
políticas lo han hundido así que ya no representa
nada y a pesar de las patadas de ahogado que está dando,
su destino político ya está escrito, consumatum
est.
Los ciudadanos que vamos a emitir nuestro voto en las próximas
elecciones del cuatro de julio debemos de tener en claro que
ya es hora de acabar con todo el teatro político, que
es urgente para la sociedad acabar con las prácticas
maquiavélicas de quienes dicen representar nuestros
intereses, debemos de preocuparnos por que inicie un proceso
de recomposición social en el cual el centro de mayor
importancia sea el progreso económico, social y cultural
del pueblo y eso sólo se logrará exigiendo a
los diputados que dejen de ser títeres de los ejecutivos,
de sus socios y de sus cómplices, y en una muestra
de honor, dignidad y justicia social se pongan los pantalones
y las faltas bien para promover las reformas legales que permitan
que el pueblo entero mejore sus condiciones de vida, ya que
los dueños del dinero no se van a arruinar si el pueblo
prospera, muy al contrario, el bienestar de los trabajadores
les permitirá asegurar la permanencia de sus negocios,
compartiendo utilidades todos progresaremos.
Y para cerrar, desde esta columna quiero expresar un reconocimiento
al Lic. Ramiro de la Rosa, quien con el valor que les falta
a muchos, ha expresado con detalles muy específicos
su sentir ciudadano así como sus exigencias a las autoridades
para que apliquen todo el peso de la ley a Gregorio Sánchez
Martínez, situación que todos sabemos es de
muy alto riesgo para la integridad personal de este personaje
de la política estatal, quien no se ha cansado de denunciar
las ilegalidades que ha cometido el pastor presidente, el
cantante metido a político.
ES CUANTO
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