23
de Abril de 2010
¿Por qué no participan?
A la par de las tramposas precampañas electorales,
el Instituto Electoral de Quintana Roo (IEQROO) ha desplegado
una campaña de promoción al voto lo mismo que
el Instituto Federal Electoral (IFE), ambos organismos insisten
en hacer creer a la población que los procesos electorales
son el medio para dar solución a los graves problemas
que aquejan al país entero.
En un intento desesperado por lograr combatir el abstencionismo,
las instituciones electorales, en sus campañas promocionales,
insisten en asegurar que para lograr el cambio que nuestra
sociedad necesita urgentemente se logrará con la participación
electoral de los ciudadanos, que por medio del sufragio tendremos
la oportunidad de exigir que las condiciones sociales mejoren,
sin embargo la realidad es otra totalmente diferente.
El pueblo entero sabe muy bien que durante las campañas
electorales los políticos ofrecen el cielo y las estrellas,
permiten que la gente se les acerque, oyen, sin escuchar,
las inquietudes, quejas y demandas de una población
explotada por los intereses ocultos de quienes se les acercan
para pedirles su voto, que durante las campaña electorales,
los candidatos permiten que el pueblo “mugroso”
les de la mano y los abrace mientras ellos hacen de tripas
corazón para no demostrar su desprecio, todo con tal
de lograr el ansiado voto, porque una vez que ese pueblo da
su confianza mediante el voto, aquel que acudió a la
colonia y a la comunidad abandonada por el sistema de gobierno,
jamás se vuelve a parar ahí a menos de que requiera
nuevamente votos para lograr un nuevo coto de poder.
Por su parte, los políticos integrados en cada uno
de los partidos siguen haciendo de las suyas; es decir, campañas
sucias para desprestigiar a sus contrincantes, para acusar
a los de enfrente de lo que ellos mismo hacen desde siempre,
que no es otra cosa que engañar al pueblo, simular
bondades y saquear las arcas gubernamentales sin recato alguno,
firmando acuerdos ocultos para hacer alianzas perversas que
no tienen otro interés que el de conservar el poder
para continuar colgados de la ubre presupuestal.
Y en lo que se puede considerar el colmo de la desfachatez,
aquellos políticos convertidos en funcionarios públicos,
se dedican a organizar acciones que les permitan continuar
en otro trapecio de poder utilizando los recursos de gobierno
para financiar su proyección política en todos
los medios de comunicación y aquellos que se insertan
como legisladores, que en lo personal son considerados como
los que menos madre tienen, se dedican a cobrar exorbitantes
salarios, a aumentar esos salarios según la tasa inflacionaria
para no perder poder adquisitivo, a viajar a cualquier parte
de la república o del extranjero, en primera clase
y hoteles de lujo con cualquier pretexto: Pero lo más
importante que hacen los 628 huérfanos del Congreso
de la Unión (500 diputados y 128 senadores), los diputados
locales, que en cada entidad hay por lo menos 20 huérfanos
en cada congreso y los por lo menos 12 regidores de cada uno
de los poco más de 2,400 municipios, es aprobar leyes
que en lugar de abonar para el progreso social permiten mayor
explotación laboral, incremento de impuestos para los
trabajadores, actividades promovidas por unos cuantos, que
son quienes por “una corta” convencen a los legisladores
sin ombligo para votar a favor del saqueo del pueblo.
Para muestra dos botones de trascendencia federal, la propuesta
de reforma laboral que contiene modificaciones tendientes
a disminuir las prestaciones laborales, limitar el derecho
a huelga y establecer condiciones laborales favorables a los
patrones, quienes con esas modificaciones podrán explotar
con mayor libertad a los trabajadores, situación de
la cual los principales responsables de esas aberraciones
sociales será los legisladores y otra más, la
reforma constitucional para incluir el concepto de derechos
humanos en el artículo 1 y permitir la orden de toque
de queda discrecional al modificar el artículo 29.
Ante este tipo de situaciones y el comportamiento habitual
de los políticos, un servidor, con todo respeto, pido
a las instituciones electorales que dejen de perder millones
de pesos en campañas promocionales ya que el sol no
se tapa con un dedo y los abusos de poder, la corrupción
y la impunidad son constantes, así que dejen de ofendernos
con sus comerciales plagados de mentiras ya que a los políticos,
ni sus madres (si es que tienen) les creen.
ES CUANTO
Criticas, cometarios y mentadas, se reciben en larapeniche@hotmail.com