El Pizarrin
Por: Eduardo Lara Peniche

28 de Abril de 2010

El nivel de la política

Entre las costumbres más cotidianas de los políticos nacionales, de todos los niveles de gobierno, se encuentran la hipocresía, la prepotencia, la simulación, el desprecio, el cinismo y la desfachatez, de las cuales hacen gala con total naturalidad.
La manifestación de periodistas en la Plaza de la Reforma fue una muestra inequívoca de esta situación, pues mientras los compañeros periodistas expresaban su inconformidad por la práctica de espionaje promovida desde el corazón mismo del Palacio Municipal, así como por el descaro de Gregorio Sánchez al demandar a un compañero del medio, se pudieron ver en los alrededores a varios de los políticos de renombre, quienes en una muestra de curiosidad, morbo, oportunismo o vaya usted a saber con que intención, estuvieron presentes en el evento.
Mientras unos se mantuvieron en la entrada del palacio municipal, la mayoría de ellos allegados del Pastor Presidente, otros más al lado de los periodistas buscaban la forma de enterarse del sentir de los participantes y de paso sacar algo de provecho en el evento, sin embargo, una vez concluida la manifestación y al estarse retirando del lugar, muchos de los políticos tuvieron la oportunidad de “saludarse fraternalmente”.
En lo personal pude ser testigo de algunas indirectas lanzadas con gran amabilidad y alegría entre algunos de ellos, recordando unos, tiempos pasados de gloria y otros, presumiendo sus actuales tiempos de bonanza personal aunque de hambre, inseguridad y suciedad para el pueblo, eso si con total educación, con la sonrisa en la boca y la daga afilada en la lengua. No cabe duda de lo que en realidad es un político mexicano, un estuche de monerías que además de fingir muy bien, asesta golpes bajos a diestra y siniestra.
Mientras en la Plaza de la Reforma sucedían los encuentros y desencuentros políticos, un pequeño grupo de empleados de confianza del Ayuntamiento se daban a la tarea de tomar fotografías a todos los asistentes, seguramente para enviarle a Gregorio Sánchez el recuerdo de una más de las manifestaciones amorosas del pueblo hacia su persona, porque ante la situación que se vive, nadie puede imaginar que esos fotógrafos municipales sean parte del sistema de espionaje del enviado del señor, a menos que ahora realicen su trabajo muy a la antigüita, dando la cara en forma discreta pero en acciones eficientes, sólo dios sabrá y muy probablemente se lo comparta a Gregorio, quien por cierto, haciendo uso de su investidura eclesiástica ya metió en líos al Director de Asuntos Religiosos del Gobierno del Estado, Fernando Peralta.
En lo que es una muestra más de la falta de visión objetiva de las circunstancias, en la ambición desmedida, el funcionario del Gobierno del Estado, quien iniciara su carrera política en la administración de Francisco Alor Quezada, ocupando la Dirección de Asuntos Religiosos municipales y llevado al ámbito estatal en la misma función, Fernando Peralta nuevamente se ve involucrado en asuntos gregorianos, ya que fue denunciado públicamente por un personaje que dice ser ministro de una de las iglesias de Cancún, al ser presionado para que por medio de la fe, promoviera la imagen de San Gregorio, situación que el funcionario estatal niega rotundamente, como es de imaginar.
En fin, mientras el ambiente electoral y hasta religioso se embarra de todo el estiércol que esta saliendo en este proceso electoral, los ciudadanos debemos de afilar muy bien el arma bucal para cuestionar a todos y cada uno de los candidatos a robar, perdón a ocupar un cargo público en la próxima administración gubernamental de Quintana Roo, cuales son sus propuestas para solucionar cada uno de los graves problemas que nos aquejan como sociedad; preguntarles y obligarlos a responder y comprometerse con algo más que su palabra, que nos aseguren el fin de la inseguridad, de los asesinatos, de los secuestros, de la corrupción, en fin de todos los graves errores que se ejercen desde el gobierno.
Claro que si lo que pido es un exceso, pues por lo menos que se comprometan a recibir un gobierno auditado por un organismo ciudadano que determine con total claridad y honestidad el buen uso de los recursos gubernamentales y en caso de existir desviación alguna, proceder sin miramientos contra los responsables de los grandes desfalcos al erario público porque ya basta de desfachatez, cinismo y riquezas muy explicables mediante el tráfico de influencias, de la corrupción y la impunidad, ¡Ya es hora de una para el pueblo!
ES CUANTO.
Críticas, comentarios y mentadas, se reciben en larapeniche@hotmail.com


Hurancán

Publicidad






ir a Ultimas Noticias ir a El pizarrin