05
de Agosto del 2010
Leyes claras, intereses oscuros
La Ley de los Municipios del Estado de Quintana Roo es muy
clara en cuanto a las obligaciones del Ayuntamiento para salvaguardar
el bienestar del pueblo, sin embargo, los intereses oscuros
de quienes integran esta institución pública,
sostenida con los impuestos que paga el pueblo, tienen al
municipio de cabeza.
ARTÍCULO 1.- Esta ley es de interés público
y observancia general, y tiene por objeto establecer las bases
generales de la Administración Pública Municipal
y del procedimiento administrativo para dirimir las controversias
entre ésta y los particulares, así como regular
el gobierno y el régimen municipal, con sujeción
a los principios contenidos en la Constitución Política
de los Estados Unidos Mexicanos y la Constitución Política
del Estado Libre y Soberano de Quintana Roo.
Como se puede constatar en el primer artículo de la
mencionada Ley, existe una regulación de gobierno,
la cual está sujeta a las disposiciones contenidas
en ese documento legal, sin embargo para quienes integran
la administración municipal los preceptos contenidos
son letra muerta.
ARTÍCULO 3°.- Cada Municipio será gobernado
por el Ayuntamiento al que le corresponde la representación
política y jurídica del Municipio, la administración
de los asuntos municipales y el cuidado de los intereses de
la comunidad dentro de su circunscripción territorial.
El comportamiento de los integrantes del Ayuntamiento de Benito
Juárez en ningún momento demuestra el cumplimiento
a su obligación de cuidar los intereses de la comunidad,
tan sólo actúan privilegiando los suyos propios
en detrimento del bienestar del pueblo que paga sus altos
e injustificados salarios.
Si a lo anterior agregamos la protesta que rinden todos los
integrantes del Ayuntamiento a la hora de tomar posesión
de su cargo, por la cual se comprometen a “cumplir y
hacer cumplir la Constitución Política de los
Estados Unidos Mexicanos, la del Estado Libre y Soberano de
Quintana Roo, las leyes que de ellas emanen y los acuerdos
y disposiciones dictados por el Ayuntamiento y desempeñar
leal y patrióticamente el cargo que el pueblo les ha
conferido, mirando en todo por el bien y prosperidad de la
Nación, del Estado de Quintana Roo y de este Municipio”,
los ciudadanos debemos de tener muy en claro que quienes ocupan
estos cargos públicos no están cumpliendo con
su compromiso personal y legal, asumido al rendir la protesta
de Ley, motivo suficiente para solicitarles de manera inmediata
su cambio de actitud y desempeño so pena de exigirles
su renuncia al cargo puesto que están violando una
disposición legal.
En estos días, la ciudadanía en general puede
ver en forma por demás objetiva los grandes desacuerdos
de quienes integran el Ayuntamiento de Benito Juárez,
divididos en por lo menos dos bandos, los funcionarios municipales
se han enfrascado en un pleito a muerte en el que la población
de este territorio estatal está pagando las consecuencias
de la lucha de poder entre quienes deberían de velar
por mejorar las condiciones sociales de la población,
de los habitantes que dejan de llevar el pan a la casa para
pagar los impuestos que sirven para que esta camarilla de
ambiciosos cobren salarios estratosféricos sin cumplir
con sus obligaciones legales.
Esta lucha de poder de los integrantes del Ayuntamiento no
es más que una muestra descarada de las verdaderas
intenciones que tienen los políticos por ocupar un
cargo público, una muestra fehaciente de que para los
funcionarios públicos su prioridad son sus intereses
particulares y no los intereses de la población, motivo
por el cual y apegándonos a derecho, según los
preceptos legales de la Ley de Municipios, de las Constituciones
Nacional y de Quintana Roo, así como la Ley de Responsabilidades
de los Servidores Públicos, quienes pagamos el salario
de estos deshonestos trabajadores, tenemos la potestad de
exigirles su renuncia al cargo que ocupan, así como
vigilar que los integrantes de la próxima administración
municipal no sigan repitiendo el esquema, ellos son nuestros
empleados y no están cumpliendo con sus obligaciones
legales, mismas que protestaron.
Por mucho menos de lo que hacen los funcionarios públicos,
a cualquier trabajador lo despiden de su fuente de trabajo
sin derecho a liquidación alguna ¿Por qué
nosotros tenemos que soportar el mal trabajo de nuestros empleados?
Actuemos de una vez por todas, exijamos la renuncia de estos
descarados, irresponsables y ambiciosos.
ES CUANTO
Críticas, comentarios y mentadas, se reciben en larapeniche@hotmail.com