04
de Enero de 2010
Los
regalos de año nuevo
Iniciamos el año 2010, año de conmemoración
nacional al cumplirse 200 años del inicio de la Independencia
de nuestra nación y 100 años del inicio de la
Revolución Social, situación que nos obliga
a reflexionar sobre los motivos que generaron esos hechos
históricos así como hacer un análisis
sobre los logros obtenidos en dichos eventos; es decir, tenemos
la obligación de revisar con detalle las condiciones
sociales que provocaron los levantamientos armados en el pasado
y revisar las cuentas de hoy para determinar los beneficios
obtenidos, así como los males que prevalecen en nuestra
sociedad.
Por inicio de cuentas, los políticos actuales de nuestro
México distan mucho de ser las personas idóneas
que requiere la sociedad mexicana para progresar en un ambiente
de justicia y equidad social, las condiciones actuales de
nuestra nación así lo demuestran. Un país
sin rumbo, sumido en la miseria y la inseguridad, privilegiando
el poder económico de unos cuantos, cargando el elevado
costo de una burocracia ineficiente, plagada de funcionarios
millonarios, quienes tan sólo de preocupan por mantener
el poder a costa de los que sea, mientras el pueblo padece
de hambre, falta de servicios de salud y una educación
de pésimo nivel académico.
En este año que inicia, los mexicanos debemos de entender
que las condiciones sociales de nuestro país están
llegando al límite de la tolerancia, no podemos continuar
con un sistema político agotado, un sistema que privilegia
los intereses particulares sobre los nacionales, un sistema
electoral que en lugar de convencer con acciones de beneficio
social y desarrollo económico, se dedique a medrar
con el hambre del pueblo, comprando votos y conciencias para
que el clan de los poderosos sigan haciendo de las suyas sin
recato ni consecuencia alguna, pagando los votos con el mismo
dinero que se le quita a los trabajadores vía impuestos,
dinero que se le otorga a los distintos partidos políticos
que tan sólo han demostrado ambición de poder
y ningún compromiso con la gente que en verdad requiere
de apoyos.
El pueblo de México no requiere que se le sigan regalando
despensas o donaciones en efectivo, el pueblo de México
requiere que se le de la oportunidad de obtener un trabajo
digno, con un salario suficiente, el cual permita satisfacer
las necesidades básicas de una familia, tal como lo
marca la fracción VI del artículo 123 de nuestra
Constitución, que a la letra dice: “Los salarios
mínimos generales deberán ser suficientes para
satisfacer las necesidades normales de un jefe de familia,
en el orden material, social y cultural, y para proveer a
la educación obligatoria de los hijos.”, lo cual
no se cumple con el salario mínimo de $ 55. 92, en
promedio, establecido por la Comisión de los Salarios
Mínimos de la Secretaría del Trabajo.
Para que México pueda salir de las condiciones sociales
lamentables en que se encuentra es imprescindible volver la
vista hacia la única actividad que puede lograr el
cambio que requerimos, la educación, elemento de primera
importancia para el desarrollo nacional, garantizado en el
artículo 3º de nuestra Carta Magna y que por los
intereses ocultos del sistema, no se cumple tal como lo estipularon
los Constituyentes de 1917.
En Quintana Roo, este año 2010 tenemos la oportunidad
de iniciar los cambios que requiere nuestra nación
ya que tendremos elecciones para renovar el Ejecutivo Estatal,
el Congreso del Estado y las nueve Presidencias Municipales,
situación que será una prueba de fuego para
la ciudadanía, la cual, antes de vender su voto al
mejor postor, debe de reflexionar el costo de su acción,
puesto que por 200 o 500 pesos que le darán un día
para hacer llegar a Juan de los Palotes al cargo que aspira,
las consecuencias las sufrirá por los siguientes seis
años, pagando más impuestos para que aquel que
pagó por el voto que usted le vendió, pueda
recuperar la inversión asignándose un súper
salario, que el mismo pueblo paga con los impuestos.
Así que, estimado lector, en este 2010 los ciudadanos
de Quintana Roo tenemos la oportunidad de iniciar las acciones
necesarias para mejorar nuestra sociedad, por lo que le invito
a no dejarse seducir por unos cuantos pesos, así como
el exigir a quienes de presenten como candidatos, dejar de
mentir, de engañar y de prometer el cielo y las estrellas,
en campaña y hacer todo lo contrario al llegar al cargo,
después de haber comprado conciencias con nuestros
impuestos.
ES CUANTO
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