07
de Enero de 2010
Levantando
arena
La reciente controversia entre los gobiernos federal y estatal
con el municipal, sobre la recuperación de playas nos
permite ver una realidad más que evidente de la cual
muchos tenemos conciencia desde hace mucho tiempo, los funcionarios
públicos de nuestro México, nunca nos hablan
con sinceridad y honestidad.
La posición que adoptó Gregorio Sánchez
Martínez, al exigir una garantía de mantenimiento
de esta magna obra, aparentemente demuestra la preocupación
del edil benitojuarenze por conservar las playas para beneficio
a largo plazo de la actividad turística, sin embargo
y ante las declaraciones de Rodolfo Elizondo Torres, Secretario
de Turismo Federal, en entrevista a un noticiero financiero
nacional, las aseveraciones de ambos funcionarios dejan muchas
cosas en duda.
Por principio de cuentas, la aportación del Municipio
de Benito Juárez será de 230 millones de pesos,
los cuales se obtendrán mediante un préstamo
que otorgará el Banco Banorte, deuda que según
Gregorio Sánchez afectará por muchos años
la solvencia económica del municipio, perjudicando
el cumplimiento de otras obligaciones sociales del ayuntamiento,
además de que si no se aclara la forma en que se dará
el mantenimiento de los arenales, el gobierno municipal corre
el riesgo de no tener los recursos suficientes para realizar
esa labor al considerar que el préstamo otorgado limitará
el gasto municipal, lo cual, aparentemente es una realidad.
Sin embargo, en la entrevista que ofreció Elizondo
Torres en el noticiero radiofónico a Mari Carmen Cortes,
el Secretario de Turismo, explicó que la deuda que
adquiere el Municipio de Benito Juárez, para la recuperación
de playas, será pagada con los recursos que se obtengan
por el pago del impuesto de la Zona Marítimo Terrestre
(ZOFEMAT) el cual se aumentó en un 25% y que es pagado
directamente al gobierno municipal y según las cuentas
de Elizondo, el ingreso anual por ese concepto será
alrededor de los 55 millones de pesos, por lo cual la deuda
podrá ser cubierta en aproximadamente 5 o 6 años,
sin considerar el mantenimiento que requerirán las
playas rellenadas.
En la mencionada entrevista y ante pregunta expresa sobre
el cuestionado mantenimiento, el Secretario de Turismo, haciendo
uso de la práctica cotidiana de los políticos
nacionales, siempre desvió la plática y combinó
sus expresiones para esconder la realidad de la situación;
es decir, detalló la forma en que mediante el pago
del impuesto por ZOFEMAT el municipio podrá cubrir
su compromiso con Banorte así como aportar recursos
para el mantenimiento de la obra, situación por la
cual Gregorio Sánchez se negaba a tramitar el préstamo
bancario.
Ante todo este lio armado por la intransigencia de dos personas,
Rodolfo Elizondo Torres, quien con total prepotencia ordenó
la suspensión de las obras de recuperación de
playas, culpando a Gregorio Sánchez Martínez
de negligencia y este a su vez, en una muestra más
de su intolerancia, arrogancia y prepotencia, aseguró
que no firmaría nada, sin antes tener la garantía
de mantenimiento de las playas recuperadas y en caso de hacerlo,
no sería antes del 15 de enero, fecha que él
mismo fijo de manera unilateral y que sin explicación
alguna modifico, al asegurar que el próximo 11 de enero
se firmará la documentación para concluir esta
controversia y terminar las obras.
El comportamiento de estos dos funcionarios públicos
y la forma en que se solucionó el conflicto entre ambos
nos demuestra que para los políticos mexicanos, su
principal interés es el de someter a los demás
a sus caprichos, haciendo uso de su poder sin tener en cuenta
las afectaciones que se generan tanto para el pueblo como
para las arcas gubernamentales, las cuales en realidad son
propiedad del pueblo ya que el dinero que administra el gobierno
es dinero que el pueblo le da, vía impuestos, para
cumplir con las obligaciones legales contenidas en nuestra
Constitución y las leyes reglamentarias.
ES CUANTO
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