El Pizarrin
Por: Eduardo Lara Peniche

21 de Enero de 2010

En época electoral
Una característica muy particular de la sociedad de nuestro país es la aplicación de una doble moral de la mayor parte de los ciudadanos, la cual se agudiza entre quienes se dedican a la política, en especial en tiempos electorales como el que atravesamos en Quintana Roo.
A partir del silbatazo de arranque en la sucesión estatal, los ciudadanos de Quintana Roo, como es costumbre en estos procesos, escucharemos promesas, buenas intenciones, seremos testigos de la “bondad y magnanimidad” de los políticos, quienes “muy preocupados” por el bienestar de la población se dedican a buscar soluciones inmediatas, casi mágicas, para los problemas de mucha gente, que una vez que el candidato se apropie del hueso, jamás lo volverá a ver y si por alguna casualidad eso sucediera, el funcionario público lo despreciara por pobre y molestoso, y si el humor del “gran señor” no es bueno en ese momento puede ser que hasta ordene que una escolta policiaca lo acompañe a los separos, por falta de respeto a la autoridad.
Esa situación es cotidiana en nuestro México y lo más asombroso es que se repite infinidad de veces, sin que alguien pretenda ponerle final a la hipocresía política, a la compra de conciencias y votos, a la desfachatez de políticos y funcionarios, que en época de campaña son capaces de bajarse los calzones para engañar a los electores y una vez que llegan al hueso, nos cobran todas y cada una de las acciones que ellos consideran ridículas o humillantes, pero que hacen con premeditación, alevosía y ventaja para apoderarse del poder, pero la cosa no para ahí, además de cobrarnos las acciones de campaña y los ridículos que hacen durante el proceso electoral, estos “ilustres” personajes gastan carretadas de dinero, el cual obtienen de diferentes fuentes entre las que pueden haber algunas muy oscuras, dinero que gastan a manos llenar por dos motivos principales, ese dinero no es de ellos y la segunda, ese dinero lo van a recuperar con intereses leoninos, mediante la asignación de concesiones, aumento de impuestos para garantizar sus altísimos sueldos, en un cuento de nunca acabar.
Tal parece que los ciudadanos de México entero damos por hecho que esta es la mejor manera de vivir, mientras unos cuantos engañan y roban sin recato, la mayoría seguimos pagando, casi sin chistar, esos abusos de poder, esa gran corrupción, al grado que muchos inocentes, sin deberla ni temerla son involucrados en distintas situaciones delincuenciales para ocultar la verdad de las acciones y personalidad de los funcionarios públicos, quienes coludidos, todos, inventan cuentos chinos y culpan al primero que pase enfrente de ellos, utilizando la gran especialidad de nuestros cuerpos policiacos, modificar evidencias, cambiar testimonios, inventar nuevas evidencias y demás linduras que hacen con magistral diligencia nuestras autoridades judiciales, de todos los niveles.
Pues bien, en pleno proceso electoral de Quintana Roo, los ciudadanos no debemos de olvidar las declaraciones, promesas, acciones y amenazas que a diario nos enjorquetan, mientras a oscuras pactan acuerdos muy productivos para ellos y perjudiciales para el pueblo.
Si un funcionario público pretende seguir saqueándonos, en lugar de doblar la rodilla, como lo están haciendo los que se dicen hombres libres y de buenas costumbres ante el Goyo, lo que debemos de hacer es no olvidar el destino de aquel que se enterco en iniciar al pastor presidente a cambio de un cargo municipal, para que en menos de 3 meses, las traiciones y el doble discurso del actual presidente municipal, le hicieron ver su realidad a don Francisco Velazco, lo cual nos debe dejar en la memoria que clase de persona es el Goyo, quien pretende llegar a la gubernatura.
ES CUANTO
Críticas, comentarios y mentadas, se reciben en larapeniche@hotmail.com


Hurancán

Publicidad






ir a Ultimas Noticias ir a El pizarrin