El Pizarrin
Por: Eduardo Lara Peniche

28 de Enero de 2010

Leyes muertas

Las actuales condiciones de vida de la gran mayoría de los mexicanos dejan en claro que nuestra nación requiere de un cambio de rumbo en forma urgente, de la aplicación irrestricta de las leyes y el respeto de las garantías que consigna nuestra constitución a pesar de que la misma requiere una revisión integral ante las actuales condiciones sociales.
La Constitución Mexicana de 1917, producto de la reorganización social generada por el episodio armado, denominado “Revolución” la cual dio paso a la segunda república, consideraba las entre sus artículos, muchas condiciones que produjeron la inconformidad social, al grado de obligar al pueblo a tomar las armas para corregir el rumbo de un gobierno injusto con su pueblo, con la clase trabajadora, generadora de la riqueza nacional y que a la sazón era explotado en forma grotesca y humillante.
Esa Constitución, que en su momento fue ejemplo mundial de integración social, producto de los artículos referentes a las garantías individuales de los ciudadanos, de la protección a la salud, de la educación gratuita y de la seguridad laboral consignada en el artículo 123, hoy se ha convertido en letra muerta, puesto que el espíritu de los constituyentes ha quedado en el olvido para los actuales gobernantes.
En materia de las garantías individuales, nuestra Constitución establece en el artículo 4º que: la Ley protegerá la organización y desarrollo de la familia, toda persona tiene derecho a la toda persona tiene derecho a la protección de la salud, toda persona tiene derecho a un medio ambiente adecuado para su desarrollo y bienestar, toda familia tiene derecho a disfrutar de vivienda digna y decorosa y los niños y las niñas tienen derecho a la satisfacción de sus necesidades de alimentación, salud, educación y sano esparcimiento para su desarrollo integral, situaciones, todas, que hoy sólo son buenas intenciones nada más puesto que las autoridades no cumplen con estos preceptos que son obligación legal de ellos.
Particularmente en nuestro Quintana Roo y en especial en Benito Juárez, los ciudadanos vivimos una realidad muy diferente a las disposiciones constitucionales puesto que a diario tenemos testimonios desgarradores, producto de la desintegración familiar, del abandono de la infancia debido a las actuales condiciones económicas de la mayor parte de las familias, que por tener que trabajar más de 8 horas para poder medio vivir descuidan las atenciones que requieren sus hijos, muchos de los cuales caen en las garras de los vicios y la ignorancia.
Respecto al derecho de la protección de la salud, en nuestro medio es común enterarnos de casos en los que personas de escasos recursos sufren enfermedades graves provocadas por la falta de atención médica a tiempo, situación generada por la falta de recursos económicos y la seguridad social consignada en el artículo 123.
Hablando del derecho a un medio ambiente adecuado para el desarrollo y bienestar de los ciudadanos, considero que las acciones permanentes de los gobernantes, vendiendo espacios naturales a inversionistas y devastando las pocas áreas verdes que le quedan a nuestra ciudad, son ejemplos claros de la indolencia de nuestros gobernantes.
Haciendo un recorrido por las colonias de nuestro municipio podemos corroborar que los espacios habitacionales y las casas habitación de la gran mayoría de los ciudadanos no cumple con la condición constitucional de ser dignas y decorosas, más bien son espacios de hacinamiento que viviendas y para muestra demos una vuelta por el fraccionamiento Villas Otoch para que una vez más comprobemos la falta de responsabilidad legal de nuestros gobernantes al autorizar ese tipo de desarrollos habitacionales, en los cuales ni por casualidad viviría alguno de ellos.
Y ni qué decir del incumplimiento al derecho de los niños a la satisfacción de sus necesidades de alimentación, salud, educación y sano esparcimiento para su desarrollo integral, cosa totalmente ignorada por los funcionarios públicos y gobernantes en tiempos que no son electorales, puesto que en temporadas como la actual, nos enteraremos de muchos programas de apoyo a la niñez, los cuales durarán mientras duren las campañas electorales y una vez concluidas, las cosas retomarán su verdadero rumbo, el abandono e incumplimiento de las leyes por parte de quienes por obligación legal deben de cumplir con esas funciones sociales.
Por lo que, estimado lector, estas consideraciones deben de hacernos reflexionar sobre el sentido de nuestro voto y las exigencias que debemos de presentar a los próximos candidatos a los diferentes cargos de gobierno.
ES CUANTO
Críticas, comentarios y mentadas, se reciben en larapeniche@hotmail.com


Hurancán

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