18
de Febrero de 2010
Psicología política
No cabe duda de que muchos de los políticos nacionales
padecen severos problemas psicológicos, los cuales
no sólo les afecta en forma personal, sino que los
ciudadanos también padecemos por esa enfermedad mental
que les provoca llegar al poder.
Para todos nosotros es común el comportamiento altanero,
indolente y prepotente, que demuestran mediante el desprecio
a la población, los negocios oscuros, la ambición
desmedida que los convierte en millonarios de la noche a la
mañana, así mismo las mentiras, las verdades
a medias y las simulaciones son parte permanente de su comportamiento
cotidiano, sin embargo, todos esos rasgos personales, tienen
un origen mental, el cual demuestra el desarreglo mental de
quienes tienen la responsabilidad de dirigir los destinos
de la sociedad.
Las siguientes características son comunes en muchos
de los gobernantes, funcionarios públicos y políticos
de nuestro país, incluyendo a los que tenemos en Quintana
Roo, Hablan sólo en términos muy generales.
"Dicen...", "todo el mundo piensa...",
"todos saben..." y expresiones así son de
uso continuo, especialmente al difundir un rumor. Cuando se
les pregunta: "¿Quién es todo el mundo...?",
por lo general no dan a conocer la fuente de su información,
lo cual demuestra que se ha inventado lo que pretenden que
sea la opinión de toda la sociedad, tratando de demostrar
que toda la sociedad es una gran generalidad hostil, especialmente
contra su persona.
Transmiten principalmente malas noticias, observaciones críticas
u hostiles, invalidación y supresión general,
situación notable en este tipo de personas con relación
a las condiciones sociales por lo que nunca transmiten buenas
noticias u observaciones elogiosas para quienes se encuentran
a su alrededor. Las personas que alteran la comunicación
para empeorarla, detienen las buenas noticias y sólo
transmiten las malas, que con frecuencia adornan, también
fingen pasar "malas noticias" que en realidad son
inventadas.
Las personas afectadas con este trastorno de la personalidad
habitualmente eligen culpar a otros cuando las cosas no las
pueden realizar como quieren, por lo mismo, para ellos es
muy difícil terminar un ciclo de acción, el
cual ceden a otra persona para que lo concluya y así
librarse de un posible resultado negativo. Otro rasgo de este
tipo de personalidad es que apoya a grupos destructivos, y
muestra enojo violento y ataca a cualquier grupo constructivo
o de mejoramiento, este tipo de personalidad sólo aprueba
acciones destructivas y lucha contra acciones o actividades
constructivas, ocultándose en la figura de “un
buen amigo”. Ayudar a otros es una actividad que casi
vuelve frenética a este tipo de personas, sin embargo,
colabora estrechamente en actividades que destruyen en nombre
de la ayuda.
A este comportamiento humano se le define como personalidad
antisocial, el cual tiene un sentido incorrecto de la propiedad
y piensa que la idea de que alguien posea algo es un pretexto
inventado para engañar a la gente, lo cual nos permite
entender el porque de las declaraciones y acciones de muchos
de nuestros gobernantes, funcionarios públicos y políticos,
particularmente en el municipio de Benito Juárez, Quintana
Roo.
Para una persona antisocial, cualquier otra persona es su
enemigo; un enemigo al que se debe destruir en forma encubierta
o manifiesta, se obsesiona en que la supervivencia misma depende
de "oprimir a los demás" o "manteneros
en la ignorancia" y si alguien hace algo para evitar
esa opresión o dar instrucción a otros, estos
personajes sufren una angustia extrema de peligro personal
ya que su razonamiento es que si tiene tantos problemas con
la gente que les rodea, siendo esta débil o estúpida,
su destino se acabará si alguien se hace más
fuerte o inteligente, una persona así carece de confianza
personal hasta el punto del terror, lo cual generalmente lo
mantiene oculto o enmascarado.
La mayoría de estas personas no muestran señales
externas de locura, parecen bastante racionales, suelen ser
muy convincentes, la autocrítica es un lujo que la
persona antisocial no puede permitirse, por lo que para ellos
es indispensable tener razón porque, según ellas,
están en continuo peligro, al grado de que si se prueba
que está equivocada, esta condición podría
incluso hacer que enfermara de gravedad.
Por lo aquí expresado y tomando en cuenta los últimos
acontecimientos socio políticos de nuestra sociedad
cancunense, considero que con esta aportación estamos
en la posibilidad de entender porque se suspende en forma
indefinida y no definitiva, las obras del nuevo palacio municipal.
ES CUANTO
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