22
de Febrero de 2010
Ni con melón, ni con sandía
A menos de un mes para que los suspirantes reconozcan que
se encuentran en campaña, las opciones que de vislumbran
para el electorado prácticamente son nulas; es decir,
para que el pueblo pueda elegir a los sucesores de los actuales
gobernantes de Quintana Roo, el escaparate electoral no tiene
una sola opción que pudiera dar por lo menos una pequeña
muestra de que con alguno de los suspirantes, el nivel de
vida de quienes aquí vivimos pueda mejorar y si muy
al contrario, muchos de los que se dicen ungidos por el pueblo,
tienen colas muy largas y cuestiones muy oscuras que nos permiten
asegurar que con ellos seguirá el deterioro social
de nuestro estado.
Debido a que la actual Ley Electoral no permite la participación
de candidatos externos y que todos los partidos políticos
lo único que han demostrado en los últimos años,
a los ciudadanos no nos queda más que elegir a los
sucesores de los actuales gobernantes por medio de este modelo
político electoral que ya demostró su total
agotamiento social, puesto que para la mayoría de quienes
tenemos el derecho de sufragar, nos queda muy en claro que
ninguno de los partidos contendientes tiene como objetivo
mejorar las condiciones de vida de la mayoría de los
habitantes del estado, a ninguno de los organismos políticos,
que se mantienen gracias a los impuestos que pagamos, les
interesa que nuestra situación actual cambie para mejorar,
de ahí que elegir entre un PRI oportunista, un PAN
incompetente o un PRD de ambiciosos, nos hace pensar que el
grado de descomposición política nos obliga
a expresar “ni con melón, ni con sandía”.
Y ni que decir de los partidos políticos pequeños,
que como ya es costumbre, viven como rémoras de los
tres anteriores, un Verde Ecologista, en el que sus dirigentes
no tienen nada de verde ya que están muy podridos y
de ecologista tienen aún menos, de un Nueva Alianza,
dirigido por lo más corrupto de la política
nacional, de un PT que tan sólo busca candidatos para
seguir mamando de la ubre presupuestal y de un Convergencia
que ni pinta ni da color, todos ellos colgados de los grandes
para buscar mantener sus privilegios y un presupuesto que
les permita ganar sin trabajar.
Ante las actuales condiciones sociales, quienes tenemos la
potestad de elegir a los gobernantes y representantes en el
Congreso Local, tenemos un panorama muy incierto gracias a
que ninguno de los partidos políticos tiene una verdadera
propuesta de trabajo para beneficio del pueblo, tan sólo
tienen un proyecto de poder, el cual ejercerán como
ya es costumbre, esquilmando al pueblo, incrementando impuestos,
acordando marrullerías en lo oscurito, pactando alianzas
criminales para el bienestar del pueblo y culpándose
unos a otros de los males que nos aqueja, solapando ilegalidades
y manteniendo la impunidad de sus acciones, situación
que nos obliga a analizar a las personas que aspiran a gobernar,
sin que con eso podamos tener una visión que nos permita
creer que nuestra sociedad y nuestra nación pueda acceder
a mejores niveles de vida y un espacio social con justicia.
En las campañas adelantadas que vivimos en Quintana
Roo, los golpes bajos están de a peso, por una parte,
quien se siente iluminado por el creador y dirigido por los
astros, Gregorio Sánchez Martínez, esta cosechando
lo que a lo largo de casi dos años ha sembrado y a
pesar de que no logra demostrar que la campaña en su
contra es falsa, insiste en decir que él es inocente,
para lo cual utiliza sus medios de comunicación, propios
(su periódico) y del pueblo (radio ayuntamiento) para
lavarse las manos y atacar a sus contrincantes, particularmente
a Roberto Borge.
Por su parte, el PRI, con la astucia y habilidad política,
hasta la fecha no define candidato, situación que les
permite mantener su as bajo la manga, ya que cuenta con varios
aspirantes, unos destapados y otros agachados, pero todos
interesados, entre los que podemos nombrar, al propio Roberto
Borge (delfín de Félix González), Carlos
Joaquín (quien no se abre de capa), Eduardo Espinoza
(trabajando discretamente) y Gabriel Mendicuti (quien tan
sólo sueña) entre otros más que aún
no dan la cara, de todos ellos, se pueden hacer observaciones,
pero ninguno garantiza lo que el pueblo necesita en forma
urgente, así que de todos, no podemos contar con uno
realmente confiable.
Del PAN, a pesar de que se insiste en la famosa Mega Alianza,
la verdad es que si no se une con el PRD, este partido no
tiene opción alguna para aspirar a gobernar el estado
o por lo menos algún ayuntamiento y prueba de ello
fue el intento que hizo Alicia Ricalde, Presidenta Municipal
de Isla Mujeres, quien a la primera de cambios, le sacaron
algunos de sus trapitos al sol, lo cual frenó sus aspiraciones
estatales.
Por lo que se puede ver, es que el panorama político
de Quintana Roo hoy más que nunca, no tiene una propuesta
que pueda convencer al pueblo, lo cual nos deja en claro que
en las próximas elecciones, ganará quien logré
comprar más conciencias, quien pueda disponer de miles
de dólares y que obligue a sus empleados a entregar
copia de su credencial de elector, anexando comprobante de
domicilio y 10 copias más de credenciales, además
de rezar pública y masivamente para que los astros
se alinien a su favor, porque hasta el momento casi nadie
les cree sus mentiras de bondad y desprendimiento a favor
del pueblo.
ES CUANTO
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