El Pizarrin
Por: Eduardo Lara Peniche

22 de Febrero de 2010

Ni con melón, ni con sandía


A menos de un mes para que los suspirantes reconozcan que se encuentran en campaña, las opciones que de vislumbran para el electorado prácticamente son nulas; es decir, para que el pueblo pueda elegir a los sucesores de los actuales gobernantes de Quintana Roo, el escaparate electoral no tiene una sola opción que pudiera dar por lo menos una pequeña muestra de que con alguno de los suspirantes, el nivel de vida de quienes aquí vivimos pueda mejorar y si muy al contrario, muchos de los que se dicen ungidos por el pueblo, tienen colas muy largas y cuestiones muy oscuras que nos permiten asegurar que con ellos seguirá el deterioro social de nuestro estado.
Debido a que la actual Ley Electoral no permite la participación de candidatos externos y que todos los partidos políticos lo único que han demostrado en los últimos años, a los ciudadanos no nos queda más que elegir a los sucesores de los actuales gobernantes por medio de este modelo político electoral que ya demostró su total agotamiento social, puesto que para la mayoría de quienes tenemos el derecho de sufragar, nos queda muy en claro que ninguno de los partidos contendientes tiene como objetivo mejorar las condiciones de vida de la mayoría de los habitantes del estado, a ninguno de los organismos políticos, que se mantienen gracias a los impuestos que pagamos, les interesa que nuestra situación actual cambie para mejorar, de ahí que elegir entre un PRI oportunista, un PAN incompetente o un PRD de ambiciosos, nos hace pensar que el grado de descomposición política nos obliga a expresar “ni con melón, ni con sandía”.
Y ni que decir de los partidos políticos pequeños, que como ya es costumbre, viven como rémoras de los tres anteriores, un Verde Ecologista, en el que sus dirigentes no tienen nada de verde ya que están muy podridos y de ecologista tienen aún menos, de un Nueva Alianza, dirigido por lo más corrupto de la política nacional, de un PT que tan sólo busca candidatos para seguir mamando de la ubre presupuestal y de un Convergencia que ni pinta ni da color, todos ellos colgados de los grandes para buscar mantener sus privilegios y un presupuesto que les permita ganar sin trabajar.
Ante las actuales condiciones sociales, quienes tenemos la potestad de elegir a los gobernantes y representantes en el Congreso Local, tenemos un panorama muy incierto gracias a que ninguno de los partidos políticos tiene una verdadera propuesta de trabajo para beneficio del pueblo, tan sólo tienen un proyecto de poder, el cual ejercerán como ya es costumbre, esquilmando al pueblo, incrementando impuestos, acordando marrullerías en lo oscurito, pactando alianzas criminales para el bienestar del pueblo y culpándose unos a otros de los males que nos aqueja, solapando ilegalidades y manteniendo la impunidad de sus acciones, situación que nos obliga a analizar a las personas que aspiran a gobernar, sin que con eso podamos tener una visión que nos permita creer que nuestra sociedad y nuestra nación pueda acceder a mejores niveles de vida y un espacio social con justicia.
En las campañas adelantadas que vivimos en Quintana Roo, los golpes bajos están de a peso, por una parte, quien se siente iluminado por el creador y dirigido por los astros, Gregorio Sánchez Martínez, esta cosechando lo que a lo largo de casi dos años ha sembrado y a pesar de que no logra demostrar que la campaña en su contra es falsa, insiste en decir que él es inocente, para lo cual utiliza sus medios de comunicación, propios (su periódico) y del pueblo (radio ayuntamiento) para lavarse las manos y atacar a sus contrincantes, particularmente a Roberto Borge.
Por su parte, el PRI, con la astucia y habilidad política, hasta la fecha no define candidato, situación que les permite mantener su as bajo la manga, ya que cuenta con varios aspirantes, unos destapados y otros agachados, pero todos interesados, entre los que podemos nombrar, al propio Roberto Borge (delfín de Félix González), Carlos Joaquín (quien no se abre de capa), Eduardo Espinoza (trabajando discretamente) y Gabriel Mendicuti (quien tan sólo sueña) entre otros más que aún no dan la cara, de todos ellos, se pueden hacer observaciones, pero ninguno garantiza lo que el pueblo necesita en forma urgente, así que de todos, no podemos contar con uno realmente confiable.
Del PAN, a pesar de que se insiste en la famosa Mega Alianza, la verdad es que si no se une con el PRD, este partido no tiene opción alguna para aspirar a gobernar el estado o por lo menos algún ayuntamiento y prueba de ello fue el intento que hizo Alicia Ricalde, Presidenta Municipal de Isla Mujeres, quien a la primera de cambios, le sacaron algunos de sus trapitos al sol, lo cual frenó sus aspiraciones estatales.
Por lo que se puede ver, es que el panorama político de Quintana Roo hoy más que nunca, no tiene una propuesta que pueda convencer al pueblo, lo cual nos deja en claro que en las próximas elecciones, ganará quien logré comprar más conciencias, quien pueda disponer de miles de dólares y que obligue a sus empleados a entregar copia de su credencial de elector, anexando comprobante de domicilio y 10 copias más de credenciales, además de rezar pública y masivamente para que los astros se alinien a su favor, porque hasta el momento casi nadie les cree sus mentiras de bondad y desprendimiento a favor del pueblo.
ES CUANTO
Críticas, comentarios y mentadas, se reciben en larapeniche@hotmail.com


Hurancán

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