El Pizarrin
Por: Eduardo Lara Peniche

15 de Julio del 2010

¿Quién podrá defendernos?
Ante las actuales condiciones por las que atraviesa nuestra sociedad y el comportamiento de los políticos, quienes están más preocupados en mantener el poder y con él seguir enriqueciéndose, olvidando sus obligaciones legales en cuanto a su responsabilidad de lograr mejoras sociales, quienes pagamos el salario de estos pésimos trabajadores nos hacemos una pregunta muy importante ¿Quién podrá solucionar estos problemas tan severos que nos afectan en forma permanente?
La respuesta a esta pregunta no existe mientras quienes administran los bienes públicos, incluida la recaudación de impuestos y las leyes no tengan un céntimo de honestidad y responsabilidad en el desempeño de sus funciones.
El grado de descomposición social es tal que en la mayor parte del territorio nacional, el crimen organizado ha sentado sus reales, llegando al límite de establecer cuotas para permitir que ciertos negocios y empresas puedan seguir operando; es decir, hoy en día, para poder establecer un negocio, además de pagar todos los impuestos establecidos en las leyes nacionales, estatales y municipales, se tiene que pagar un impuesto extra, el cual no es otra cosa que un seguro de vida, puesto que quien no lo cubra, corre el alto riesgo, no sólo de perder el negocio, sino hasta la vida, mientras tanto, quienes dicen gobernar se hacen de la vista gorda y evaden su responsabilidad al permitir este tipo de situaciones.
En la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos se establece la obligación ciudadana de participar en el sostenimiento del gobierno, obligación que el gobierno debe de corresponder con las obligaciones que el mismo documento legal establece.
Entre las obligaciones que tiene el gobierno para con los ciudadanos se encuentra asegurar y garantizar una condición de vida digna para toda la población, acción que incluye el derecho a gozar de libertades sociales que no afecten a terceros, de un sistema de salud, de un sistema educativo, de un sistema de seguridad que asegure la propiedad privada y la integridad física de los habitantes de la república mexicana, cosas que en la realidad no se están cumpliendo y que se justifican de mil y un maneras, pero nunca se solucionan, al grado de que los ciudadanos no vemos lo duro sino lo tupido.
El principal problema que nos aqueja a los ciudadanos no es en si la delincuencia, los factores que están afectando a nuestra sociedad son varios, casi todos ellos promovidos por los gobernantes y los políticos, con un sistema educativo deficiente que promueve la ignorancia y la mediocridad, con un sistema de impartición de justicia corrupto hasta la médula, con administraciones gubernamentales igualmente corruptas, con políticos nefastos que en contubernio con los grandes capitales, promueven una cultura de conformismo, de fanatismo y consumismo.
Una gran parte de la población nacional nos preguntamos ¿hasta cuándo veremos una luz al final del camino? Una luz que nos permita vislumbrar la solución a tantos problemas que nos afectan, una luz que permita ver una sociedad educada, honesta, en la que la justicia y la razón prevalezcan por sobre los intereses personales de un grupúsculo de hipócritas ambiciosos que añoran el poder para seguir explotando al pueblo.
Esa luz no la vamos a encontrar esperando que estos irresponsables cambien de actitud, a ellos no les interesa el pueblo, tan sólo su bienestar, por lo que somos nosotros los ciudadanos, quienes debemos de emprender acciones correctivas, siendo una de las primeras, poner un freno y un límite a los grandes salarios que cobran los gobernantes y políticos, salario que desquitan imponiendo aumentos en todo, creando más impuestos y permitiendo la explotación del pueblo, siendo que sus obligaciones legales expresan exactamente lo contrario.
ES CUANTO
Críticas, comentarios y mentadas, se reciben en larapeniche@hotmail.com


Hurancán

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