El Pizarrin
Por: Eduardo Lara Peniche

22 de Julio del 2010

Barril sin fondo

Como ya es costumbre en nuestro México, en Quintana Roo y particularmente en el municipio de Benito Juárez, el desfalco a las arcas públicas se trata de pagar con los pocos bienes públicos que los gobernantes en turno dejan sin tocar, por olvido o por falta de tiempo para saquear.
Al menos en Benito Juárez, Quintana Roo, desde hace décadas, cada administración municipal, al concluir, reporta deudas multimillonarias, producto de la ambición desmedida de quienes ocupan la presidencia municipal, acompañados de una horda de saqueadores profesionales, quienes sin recato ni medida mantienen al municipio más rico de la república en la miseria.
Para quienes vivimos en Cancún, desde hace ya varios años, no nos extrañan este tipo de noticias, particularmente desde que el primer candidato de oposición ocupó la presidencia municipal, me refiero a Juan Ignacio García Zalvidea, quien actualmente es acusado de todos los males que padece nuestro municipio, en un intento por desviar la atención de los saqueadores del partido oficial; quienes al estar protegidos por el manto gubernamental, pretenden pasar desapercibidos e ignorados al hacer escándalo con las fraudulentas administraciones opositoras, sin embargo, la memoria de los ciudadanos no es tan frágil y las evidencias descaradas de quienes han ocupado esa silla, dejan muy en claro que se han enriquecido a manos llenas sin escrúpulo alguno y para muestra viviente podemos mencionar a los dos últimos priistas que ocuparon el cargo, me refiero a Magaly Achach y a Francisco Alor, dos personajes que durante su gestión gubernamental amasaron fortunas escandalosas sin que hasta la fecha se les finquen responsabilidades o ya de perdido se iniciara una investigación del origen de sus riquezas, que dicho sea de paso, no todas se encuentran en el estado.
Ante este panorama, los ciudadanos debemos de exigir a los diputados locales, modificaciones a la ley de municipios, modificación que obligue a los responsables de los gobiernos municipales a rendir cuentas claras de los recursos que administran, puesto que no es posible que en tan sólo tres años, estos nefastos personajes llenen sus bolsillos e incrementen sus cuentas bancarias, mientras que las arcas públicas cada día son más exiguas, lo que les permite proponer la venta terrenos que originalmente están destinados para servicios públicos y equipamiento urbano.
Los recientes casos de embargos a las cuentas bancarias del ayuntamiento nos permiten ver la magnitud de las afectaciones que se han cometido gracias a la irresponsabilidad de quienes han pregonado hasta el cansancio su honestidad y compromiso para mejorar las condiciones de vida de los habitantes, pero que en realidad sólo se han dedicado a saquear las arcas públicas y enriquecerse a manos llenas, con la protección y el cobijo del gobierno del estado.
Ya va siendo hora de que los dueños del circo enjaulemos a estas fieras depredadoras, que en lugar de cumplir con sus obligaciones legales, se escudan en el poder para continuar saciando sus más bajos instintos en perjuicio de la población.
ES CUANTO
Críticas, comentarios y mentadas, se reciben en larapeniche@hotmail.com



Hurancán

Publicidad






ir a Ultimas Noticias ir a El pizarrin