24
de Julio del 2010
Ni Chana ni Juana
En lo que es una falta de respeto a la población, un
descaro de las ambiciones personales de los personajes involucrados,
incluyendo regidores, secretario general y todos los actores
que han formado parte del elenco de la tragicomedia “Esta
silla es mía”, quienes pagamos los salarios de
esos ambiciones sin ombligo, padecemos los estragos de la
fiebre de poder de unos cuantos personajes, que dicen estar
comprometidos con el bienestar del pueblo.
Mientras los ambiciosos políticos se “desgarras
las vestiduras” por salvar al municipio de Benito Juárez
de la debacle total, los problemas sociales se acrecientan
sin límite, los robos, los asaltos, la inseguridad
crece a pasos agigantados, la basura se ha convertido en parte
del atractivo turístico de Cancún, las calles
nuevamente se están transformando en un paisaje lunar
y la iluminación pública indica el destino que
le espera a la población, sin que podamos vislumbrar
un ápice de cordura entre los bandos en disputa.
Por un lado, doña Latifa, “La usurpadora”,
en comparsa con algunos regidores, insistía en quedarse
con el pastel a como dé lugar, argumentando interpretaciones
legales a modo que no son otra cosa que pretextos sin sustento
que nos permiten ver claramente las verdaderas intenciones
de este grupo de bandidos disfrazados de “honestos”
servidores públicos, quienes pretenden ocultar sus
verdaderas intenciones de seguir hinchando sus cuentas bancarias
a costa del bienestar del pueblo.
Por la otra parte, Jaime Hernández, “El desesperado”,
comportándose como niño caprichoso, en comparsa
con su “banda” municipal, por segunda ocasión
rindió protesta sin valor legal, situación que
les hace creer que ya tienen el poder municipal, al grado
de atreverse a violar cerraduras de las instalaciones municipales
para invadir y apoderarse de los espacios de gobierno, situación
que, al igual que sus contrincantes, demuestra que su principal
interés es el de apoderarse de la administración
municipal sin importarle los requisitos que impone la ley
y mucho menos el bienestar del pueblo, con ese tipo de acciones
sólo demuestra su desesperación por hacerse
del poder con intenciones nada claras en beneficio de la comunidad.
A pesar de que las dos bandas de malandrines políticos
pretendan hacernos creer que sus acciones están encaminadas
a garantizar la legalidad y con ello trabajar en bien de la
población, con su comportamiento nos dicen claramente
todo lo contrario, pues es importante tener muy presente que
la administración municipal en disputa tiene un antecedente
muy oscuro, plagado de irregularidades y desfalcos, situación
que a un servidor le permite elucubrar algunos posibles motivos
del actual conflicto político de nuestro municipio.
Para empezar, el hoy residente del Penal de Nayarit, Gregorio
Sánchez Martínez, dejó un Ayuntamiento
en banca rota, con severos problemas y con infinidad de compromisos
ocultos que seguramente conocen las dos partes en disputa,
motivo por el cual y tratando de aprovechar estas condiciones,
quienes pretenden hacerse del poder, están muy claros
en aprovechar al máximo la gran oportunidad para apoderarse
de lo que ya no pudo concluir Gregorio Sánchez, en
lo que resta de la administración fraudulenta, tan
sólo recordemos que el pastor presidente reconoció
que algunas empresas “aportaron apoyos externos”
para obras municipales como contraprestación en la
autorización de licencias de construcción y
cambios de uso de suelo, todo un filón de oro sin comprobación
pero con dinero real, que no pasó por la contabilidad
del municipio.
En este orden de ideas y a pesar de que Jaime Hernández
es quien debería de estar al frente del ayuntamiento,
por disposición legal y debido a sus ansias de poder
y desesperación irracional, los ciudadanos de Benito
Juárez, debemos de exigir la intervención directa
del gobierno estatal y del Congreso del Estado para dar solución
definitiva al asunto, nombrando un Consejo Municipal que concluya
esta administración, así como sentar el precedente
de sancionar penal y políticamente a todos los involucrados
en el caso, cosa que seguramente no sucederá porque
ya sabemos cómo se cuecen las habas en materia política,
ya que a pesar de todo lo que suceda y las flagrantes violaciones
a las leyes (incluida la Constitución Federal), en
México y en Quintana Roo, NO PASA NADA.
Es cuanto
Críticas, comentarios y mentadas, se reciben en larapeniche@hotmail.com