El Pizarrin
Por: Eduardo Lara Peniche

04 de Junio del 2010

Todos cuecen habas

Un dicho popular reza que “en todos lados se cuecen habas” y la política nacional no es la excepción y ante los recientes acontecimientos en que se ha visto involucrado quien fuera presidente municipal de Benito Juárez, Gregorio Sánchez Martínez, los ciudadanos debemos de comprender claramente que esta situación no es exclusiva de un partido político y mucho menos de los políticos puesto que gracias a las condiciones en que vivimos la mayor parte de los ciudadanos, el caso Greg tan sólo es la punta del iceberg.
En todo México la delincuencia se ha apoderado de los espacios públicos y la ciudadanía vive a diario las consecuencias de la falta de un gobierno fuerte, un gobierno con decisión, con principios y con honestidad, esto último es de los que más carece la clase política nacional, incluyendo a la de Quintana Roo.
Los ciudadanos que nos preocupamos sobre la situación tan grave de inseguridad y desgobierno en que vivimos, tenemos serias dudas sobre las acciones de quienes cobran salarios insultantes de los impuestos que pagamos, no creemos en las declaraciones triunfalistas y de buenos augurios que a diario nos recetan esos mismos personajes, quienes a pesar de las contundentes evidencias de corrupción e impunidad que provocan el estado de inseguridad en que vivimos actualmente pretenden tomarnos el pelo con sus mentiras.
Particularmente, en Quintana Roo, las cosas no son diferentes, el avance del crimen organizado ha llegado a límites jamás imaginados por la población y lo más triste del caso es que al parecer ya nos estamos acostumbrando a esta situación, a pesar de que cada día que pasa los hechos delictivos y de sangre están más cerca de cada uno de nosotros, puesto que ya es común en las pláticas sociales, enterarnos de que a un amigo cercano o algún pariente ha sido afectado por estas acciones.
A pesar de las evidencias, de las graves afectaciones que padece la ciudadanía, para TODOS los políticos, ese mundo real es tan sólo parte de la imaginación popular, a pesar de que ellos mismos, sin reconocerlo abiertamente, se están muriendo de miedo, situación que se corrobora al observar a los personajes que rodean a los políticos, quienes desde hace ya algún tiempo han contratado el servicio de guardaespaldas y quienes tienen el poder, utilizan a elementos de las instituciones de seguridad pública para protegerlos, a ellos y a su familia, de cualquier acto delincuencial, de esos que tanto abundan en nuestro México y en Quintana Roo.
Claro está que el servicio de “guaruras” para esas gentes, también se paga de los impuestos que nos cobran quienes no cumplen con sus obligaciones legales y se protegen de lo mismo a lo que nos exponen gracias a sus comportamientos ilegales y desleales que afectan a la ciudadanía.
Para un gran número de habitantes de México y Quintana Roo, el caso Gregorio Sánchez no es privativo ni de el partido político que lo apoya a ultranza y mucho menos de las acciones de cada uno de los políticos, sean del partido que fuere, ya que para la mayor parte de quienes pagamos los salarios estratosféricos de políticos y gobernantes una cosa tenemos muy en claro, nuestro país, nuestro estado y nuestra sociedad vive estos momentos de incertidumbre e inseguridad gracias a la colusión de gobernantes, legisladores, impartidores de justicia y políticos en general, con los intereses aviesos de unos cuantos, en detrimento de la mayoría del pueblo, que como ya se mencionó, pagamos los salarios ofensivos que no son suficientes para la ambición de estos personajes.
ES CUANTO
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Hurancán

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