04
de Junio del 2010
Todos cuecen habas
Un dicho popular reza que “en todos lados se cuecen
habas” y la política nacional no es la excepción
y ante los recientes acontecimientos en que se ha visto involucrado
quien fuera presidente municipal de Benito Juárez,
Gregorio Sánchez Martínez, los ciudadanos debemos
de comprender claramente que esta situación no es exclusiva
de un partido político y mucho menos de los políticos
puesto que gracias a las condiciones en que vivimos la mayor
parte de los ciudadanos, el caso Greg tan sólo es la
punta del iceberg.
En todo México la delincuencia se ha apoderado de los
espacios públicos y la ciudadanía vive a diario
las consecuencias de la falta de un gobierno fuerte, un gobierno
con decisión, con principios y con honestidad, esto
último es de los que más carece la clase política
nacional, incluyendo a la de Quintana Roo.
Los ciudadanos que nos preocupamos sobre la situación
tan grave de inseguridad y desgobierno en que vivimos, tenemos
serias dudas sobre las acciones de quienes cobran salarios
insultantes de los impuestos que pagamos, no creemos en las
declaraciones triunfalistas y de buenos augurios que a diario
nos recetan esos mismos personajes, quienes a pesar de las
contundentes evidencias de corrupción e impunidad que
provocan el estado de inseguridad en que vivimos actualmente
pretenden tomarnos el pelo con sus mentiras.
Particularmente, en Quintana Roo, las cosas no son diferentes,
el avance del crimen organizado ha llegado a límites
jamás imaginados por la población y lo más
triste del caso es que al parecer ya nos estamos acostumbrando
a esta situación, a pesar de que cada día que
pasa los hechos delictivos y de sangre están más
cerca de cada uno de nosotros, puesto que ya es común
en las pláticas sociales, enterarnos de que a un amigo
cercano o algún pariente ha sido afectado por estas
acciones.
A pesar de las evidencias, de las graves afectaciones que
padece la ciudadanía, para TODOS los políticos,
ese mundo real es tan sólo parte de la imaginación
popular, a pesar de que ellos mismos, sin reconocerlo abiertamente,
se están muriendo de miedo, situación que se
corrobora al observar a los personajes que rodean a los políticos,
quienes desde hace ya algún tiempo han contratado el
servicio de guardaespaldas y quienes tienen el poder, utilizan
a elementos de las instituciones de seguridad pública
para protegerlos, a ellos y a su familia, de cualquier acto
delincuencial, de esos que tanto abundan en nuestro México
y en Quintana Roo.
Claro está que el servicio de “guaruras”
para esas gentes, también se paga de los impuestos
que nos cobran quienes no cumplen con sus obligaciones legales
y se protegen de lo mismo a lo que nos exponen gracias a sus
comportamientos ilegales y desleales que afectan a la ciudadanía.
Para un gran número de habitantes de México
y Quintana Roo, el caso Gregorio Sánchez no es privativo
ni de el partido político que lo apoya a ultranza y
mucho menos de las acciones de cada uno de los políticos,
sean del partido que fuere, ya que para la mayor parte de
quienes pagamos los salarios estratosféricos de políticos
y gobernantes una cosa tenemos muy en claro, nuestro país,
nuestro estado y nuestra sociedad vive estos momentos de incertidumbre
e inseguridad gracias a la colusión de gobernantes,
legisladores, impartidores de justicia y políticos
en general, con los intereses aviesos de unos cuantos, en
detrimento de la mayoría del pueblo, que como ya se
mencionó, pagamos los salarios ofensivos que no son
suficientes para la ambición de estos personajes.
ES CUANTO
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