21
de Junio del 2010
Aunque digan lo contrario
A tan sólo quince días de las elecciones en
que supuestamente, los ciudadanos elegiremos al sucesor de
Félix González Canto, de los nueve presidentes
municipales y los veinticinco diputados locales, los candidatos
del partido oficial cantan victoria expresando que la ciudadanía
los acepta plenamente gracias a su buena imagen social y a
las “grandes propuestas” de trabajo que tienen,
sin embargo y en una forma muy personal, lo que se percibe
en el ambiente electoral de Quintana Roo es una total indiferencia,
un hastío de las promesas de campaña.
En una encuesta realizada por un canal televisivo de Cancún,
la mayor parte de la población entrevistada manifestó
su total inconformidad con el actual sistema político,
varios de ellos tuvieron el valor de expresar ante las cámaras
su sentir sincero, el cual no es otro que el de percibir a
los políticos como oportunistas, quienes no tienen
la menor intención de mejorar las condiciones sociales
de la población, casi todos expresaron que no hay un
solo partido político en el cual confiar, todos son
lo mismo, grupos de políticos ávidos de poder
para enriquecerse a manos llenas, incluso hubo quienes expresaron
su percepción de los políticos como “una
bola de ladrones”, situación que debiera de preocupar
a quienes dicen tener la estima y preferencia del pueblo para
ocupar los cargos públicos de elección popular.
Algunos entrevistados incluso manifestaron su intención
de abstenerse a votar, al considerar que el actual proceso
electoral no es otra cosa que un trámite innecesario
puesto que quienes deciden quienes serán los sucesores
de los actuales gobernantes de Quintana Roo son unos cuantos
personajes de la política estatal y la voz del pueblo
no tiene valor para ellos, lo cual demuestra que las declaraciones
triunfalistas de los candidatos no es otra cosa que una más
de las mentiras por las que los ciudadanos ya no creemos en
el sistema político y mucho menos en quienes lo dirigen,
o mejor dicho manipulan.
Las condiciones actuales de la sociedad mexicana en la que
se incluye a la quintanarroense, han logrado que la población
haga conciencia sobre las causas de tanta ilegalidad, de tanta
inseguridad, de tanta desfachatez de los políticos
ante su total falta de honestidad y de responsabilidad, puesto
que son ellos los principales responsables de los grandes
males que mantienen a la población en los límites
de la vida, ellos son quienes con su ambición desmedida
han permitido que el crimen organizado siente sus reales a
todo lo largo y ancho de la república y de Quintana
Roo.
Si en verdad, quienes aspiran a ocupar un cargo público
pretenden mejorar las condiciones sociales de la población,
si en verdad están comprometidos con el bienestar de
quienes más necesitan, en lugar de gastar miles y hasta
millones de pesos en publicidad vana, deberían de utilizar
todo ese dinero en fomentar fuentes de trabajo permanentes
mediante programas de impulso a los pequeños y medianos
empresarios, pero además, si en verdad pretenden cambiar
las actuales condiciones sociales para mejorarlas en beneficio
de la mayoría, deben de garantizarnos el cumplimiento
de sus promesas, deberían de presentar una fianza económica
y su renuncia anticipada en caso de incumplimiento a sus obligaciones
legales, el incumplimiento de sus promesas y el enriquecimiento
desmedido, que son las características principales
de cualquier político mexicano, incluidos los quintanarroenses.
Si los candidatos actuales quieren que las condiciones sociales
de nuestro estado mejoren, lo primero que tienen como obligación
hacer es aplicar las leyes en forma justa y honesta y al igual
que le hacen a los ciudadanos para garantizar que paguemos
los impuestos y las multas que nos recetan, al embargarnos
alguna propiedad, del mismo modo, los ciudadanos debemos de
embargarles alguna propiedad para garantizar que cumplirán
con sus obligaciones legales.
ES CUANTO
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