El Pizarrin
Por: Eduardo Lara Peniche

25 de Junio del 2010

¿Hasta cuándo?

La quiebra financiera del municipio de Benito Juárez nos deja muy en claro la verdad de la actuación de los funcionarios públicos, puesto que a pesar de que en muchos medios se denunciaba esta situación, el entonces Presidente Municipal, Gregorio Sánchez Martínez, muy molesto refutaba la veracidad de la información, declarando que los medios que nos atrevimos a asegurar estas irregularidades éramos pagados por intereses oscuros para desprestigiarlo, cosa que el día de hoy se demuestra la verdad, la administración municipal de Gregorio Sánchez ha sido un fraude total en perjuicio de la población.
Ante esta situación, los ciudadanos de Benito Juárez y de Quintana Roo debemos de analizar con detalle a todos y cada uno de los candidatos que suspiran con suceder a los actuales gobernantes y esto porque simple y llanamente, los quintanarroenses debemos de entender que a casi 40 años de la creación del estado libre y soberano, de todas y cada una de las administraciones gubernamentales en el estado y los municipios ha cumplido con honestidad sus funciones constitucionales.
Prueba de lo anterior es la condición económica actual de todos los actores políticos que han ocupado algún cargo público; es decir, casi todos los personajes de la política estatal, antes de ocupar algún cargo público, su situación económica patrimonial era precaria y hoy en día, después de haber ocupado cargos públicos, viven en la opulencia a pesar de que los salarios que devengaron en la administración no justifica tanta riqueza.
Muchos de quienes vivimos en este estado desde hace bastantes años pudimos conocer y en algunos casos hasta convivir con estos personajes o sus familiares ya que en aquellas fechas sus condiciones económicas no sólo eran limitadas sino en algunos casos hasta miserables, pero hoy en día, esos personajes parece ser que ya olvidaron su origen humilde y patean el pesebre humillando a la clase social de la cual emergieron y hoy la desprecian con sus acciones en el gobierno.
Eduardo Ovando Martínez, Magali Achach de Ayuso, Joaquín Hendricks Díaz, son algunos de los personajes que de la nada, hoy tienen mucho más de lo que en su vida habían soñado y todo gracias a su paso por la política, que les ha permitido enriquecerse a manos llenas y sin límite, aunque ese enriquecimiento haya perjudicado a la sociedad de la cual salieron.
Particularmente puedo mencionar que la familia Hendricks Díaz, vivía en una casa de madera ubicada en la Av. Madero a dos esquinas de la Av. de las Casitas, una casa humilde, propia de una familia numerosa en la que el padre era un trabajador de la línea de autobuses foráneos, quien anunciaba las salidas en la antigua terminal, a un lado del mercado. ¿Quién le hubiera dicho a ese amable y humilde señor, que años más tarde uno de sus hijos sería gobernador? ¿Qué pensaría ese honesto trabajador de que su hijo se enriqueciera a manos llenas gracias a negocios turbios que hoy le permiten ser propietario de plazas comerciales en Cancún y hasta de aviones?
Algo similar es el caso de Eduardo Ovando Martínez a quien tuve la oportunidad de conocer en DICONSA Chetumal cuando él era un estudiante del Instituto Tecnológico de Chetumal e iniciaba sus pininos en la política, realizando los trámites para el abasto de las tiendas rurales de la Asociación Rural de Intereses Colectivos, en aquellos tiempos, Ovando Martínez era una persona muy sencilla, humilde y amable, cosa que al transcurrir los años y escalar en el ambiente político se le olvidaron.
El caso de Magali Achach no es muy distinto al de los anteriores, de origen muy humilde y con energía y fortaleza para vivir mejor, desde su humilde función escolar en la secundaria de Leona Vicario inicio su participación activa en la política estatal, situación que le ha permitido obtener el nivel económico que hoy tiene y por lo mismo olvidar su origen y despreciar a quienes en algún momento de su vida eran sus iguales.
Por lo aquí expresado y ante las evidencias de las malas administraciones gubernamentales, los ciudadanos de Quintana Roo nos debemos de preguntar ¿hasta cuándo vamos a seguir dando nuestro dinero para que unos cuantos hagan el negocio de su vida y después nos desprecien? ¿Hasta cuándo vamos a permitir que estos personajes saqueen las arcas públicas? ¿Hasta cuándo seguirá la impunidad y el descaro de los políticos pidiendo nuestro voto prometiendo mentiras? Y la respuesta es una sola, hasta que nosotros se lo sigamos permitiendo y considero que ya va siendo hora de frenarlos.
ES CUANTO
Críticas, comentarios y mentadas, se reciben en larapeniche@hotmail.com



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