El Pizarrin
Por: Eduardo Lara Peniche

03 de Marzo de 2010

Los caprichos de Manolo


El pasado fin de semana, Manuel Pérez Mendoza, Secretario General del Sindicato de Taxistas “Andrés Quintana Roo” encabezo una marcha en la zona hotelera, el cierre del acceso al hotel Royal Sands y la transferencia obligada de aproximadamente 150 turistas de los vehículos que los transportaban a los taxis de la agrupación, situación que no es otra cosa que un abuso por parte de esta agrupación en contra de la actividad turística de Cancún.
La demanda de Pérez Mendoza, enfermo de poder y sus ambiciosos agremiados no era otra que la de obligar al centro de hospedaje a mantener un sitio de taxis en sus instalaciones, en lo que quieren hacer pasar como una arbitrariedad del hotel, puesto que los turistas que ahí se hospedan prefieren hacer uso de los servicios que les ofrecen las agencias de viajes, las cuales incluyen la transportación en camionetas o autobuses especializados, situación que los taxistas consideran como una práctica monopólica.
Ante esta situación y los comentarios vertidos hace unos días en esta columna, quiero expresar que tanto Manuel Pérez como sus agremiados, no tienen idea clara de lo que es un monopolio, al menos en la cuestión de trasporte público, puesto que si a esas vamos, debemos de considerar que los miembros del Sindicato “Andrés Quintana Roo” desde siempre han generado este tipo de espectáculos, en detrimento de la imagen de nuestro destino turístico, evitando de esa forma cualquier otra opción de transporte púbico que ponga en riesgo su exclusividad en la ciudad.
Casos particulares, que han llegado a las agresiones físicas y actos delincuenciales se han presentado contra los taxistas de la zona continental de Isla Mujeres, contra los taxistas de Playa del Carmen y de los poblados del vecino estado de Yucatán, quienes al transportar gente a este destino, se han tenido que enfrentar a la furia de estos intolerantes servidores públicos, otras organizaciones afectadas por la ambición desmedida de los taxistas de Cancún, han sido las combis de servicio colectivo, sector en el que también han pretendido apoderarse al grado de que ahora hasta autobuses de Maya Caribe circulan por la ciudad.
Y a propósito de Maya Caribe, filial de los taxistas de Cancún, desde hace más de dos meses tiene un conflicto laboral que hasta la fecha no se le ve algún indicio de solución, a pesar de la huelga de hambre de algunos de los operadores despedidos injustificadamente por la administración sindical de Manuel Pérez, situación que deja muy en claro que para los dirigentes de este gremio no hay más ley que la suya.
Arbitrariedades, abusos y corrupción han sido algunas de las características que prevalecen en el Sindicato de Taxistas “Andrés Quintana Roo”, cometidas en contra de los mismos trabajadores, la ciudadanía y el turismo, sin que hasta la fecha haya una autoridad que los meta al orden, situación que a mi muy personal forma de ver las cosas, no es más que una muestra de los privilegios de quienes se doblegan a los intereses de un sistema político, que mantiene a nuestro estado y a nuestra nación en condiciones lamentables para la sociedad.
Por este tipo de situaciones, en las que las cosas llegan a extremos peligrosos, como el caso de los operadores despedidos, quienes, tratando de llamar la atención del Gobernador, Félix González Canto, se atrevieron a colocar, al puro estilo de la delincuencia organizada, mantas en el puente del aeropuerto, con la intención de que se logre la solución a sus justas demandas laborales, sin embargo, al parecer, el Gobernador es sordo y ciego ante los abusos de poder de Manuel Pérez Mendoza, quien seguramente esta aprovechando los tiempos electorales para hacer su campaña en pos de un hueso, como lo declaró semanas atrás, teniendo como base los valiosos servicios electorales que los taxistas de Cancún prestan al partido tricolor en cada jornada.
ES CUANTO
Críticas, comentarios y mentadas, se reciben en larapeniche@hotmail.com


Hurancán

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