18
de Marzo de 2010
Recuperación económica
La severa crisis económica que mantiene a los mexicanos
en condiciones de vida lamentables no tiene para cuando corregirse
puesto que como es costumbre de los gobernantes y políticos,
las soluciones a este tipo de problemas se dan con discursos
y nunca con acciones efectivas.
Según los discursos oficiales de Felipe Calderón,
Félix González Canto y Gregorio Sánchez
Martínez, el sistema político ha logrado recuperar
miles de empleos, perdidos el año pasado, como consecuencia
de la crisis mundial, originada en los Estados Unidos, sin
embargo, la evidencias sociales, indican todo lo contrario,
al menos en Cancún.
Al circular por cualquier calle o avenida de Cancún
podemos ver como han proliferado los vendedores ambulantes,
quienes en un esfuerzo mayúsculo para llevar un bocado
a casa, se paran en los diferentes cruceros, para mientras
el semáforo este en rojo, ellos puedan promover sus
productos o se ofrezcan para limpiar el parabrisas del auto
o darle una pasada rápida para quitarle el polvo al
vehículo.
Entre estos personajes podemos ver de todo, niños,
jóvenes, adultos y adultos mayores, quienes buscando
una forma honesta de obtener recursos se pasan largas horas
del día ofreciendo sus servicios o productos, bajo
condiciones desfavorables, amén de la persecución
que elementos de seguridad pública o inspectores del
ayuntamiento hacen contra ellos.
Hace algunos días, en una céntrica avenida,
me lleve la sorpresa de que una señora de la tercera
edad, vestida de forma inusual para este tipo de personajes
callejeros, se acercó al auto para ofrecer sus servicios
de lavado de ropa o arreglo de casa, en su ofrecimiento la
señora comentó que debido a que había
sido despedida de su trabajo, en el cual no tenía prestaciones
laborales y ante los compromisos económicos que tiene,
se veía en la necesidad de trabajar como servicio doméstico
puesto que por su edad, en ninguna empresa la contratan, cosa
que es una realidad en nuestra ciudad, aunque quienes encabezan
los gobiernos aseguren que la recuperación económica
y laboral va en aumento.
La triste realidad de México es que ante las condiciones
sociales tan deprimentes, los gobernantes, los legisladores
y en general los políticos, no tienen la capacidad
para dar soluciones verdaderas a los graves problemas que
afectan al país y a cada uno de los estados, ellos
sólo se preocupan por acceder al poder para hacer todo
tipo de negocios personales que les brinden la oportunidad
de obtener recursos económicos para asegurar su futuro
y el de por lo menos cinco de sus generaciones, aunque el
pueblo se muera de hambre y por lo mismo sea explotado por
los empresarios rapaces que pagan sueldos miserables y no
otorgan las prestaciones laborales de ley, entre los que se
cuentan los mismo funcionarios y políticos, que con
el dinero del pueblo y los recursos del gobierno, se hinchan
los bolsillos para establecer empresas.
Ante esta situación, quienes emitiremos nuestro voto,
el próximo cuatro de julio, debemos de hacer conciencia,
tenemos la obligación de exigir a quienes pretenden
suceder a los actuales gobernantes y legisladores, que nos
explique con lujo de detalles, su proyecto para dar solución
a la gran problemática social y confrontarlos con sus
discursos vanos, llenos de promesas y buenas intenciones,
las cuales casi siempre van acompañadas de gorras,
camisetas, despensas y todo tipo de regalos que tan sólo
sirven para distraer la atención de lo verdaderamente
importante, las acciones de gobierno que requerimos como sociedad
para mejorar nuestras condiciones de vida.
No olvidemos que a cambio de los 100, 200 o hasta 500 pesos
que los diferentes partidos políticos ofrecen a cambio
de nuestro voto, la factura que nos pasan estos personajes
es mucho más cara de lo que pueden dar y para muestra
un pequeño botón, el aumento del impuesto al
producto del trabajo, el cual a partir de este año,
pasó del 28% al 30%, impactando directamente en nuestros
bolsillos ya que si antes de enero uno ganaba 100 pesos y
de ellos pagaba 28 de impuestos, hoy paga 30 pesos, dos más
que el año pasado, lo cual si lo multiplicamos por
360 días de un años, da como resultado 720 pesos,
es decir, de los 100, 200 ó 500 pesos que se reciben
por vender un voto, a la larga se pagan con intereses bastante
altos, como se demostró en este sencillo ejercicio,
así que estimado lector, antes de hacer una negociación
electoral, con cualquiera de los partidos, piense cuanto le
va a costar llevarse a la bolsa unos cuantos pesos en un día
y cuanto va a tener que pagar durante el resto de su vida.
ES CUANTO
Críticas, comentarios y mentadas, se reciben en larapeniche@hotmail.com