17
de Mayo del 2010
Neoliberalismo Educativo
Desde hace ya varios años el Sistema Político
Nacional mantiene una campaña permanente de desprestigio
hacia el magisterio, apoyado por la dirigencia maquiavélica
del SNTE, quienes han creado una imagen de mediocridad, irresponsabilidad
y hasta ignorancia en torno a la labor de los millones de
docentes que laboran en el sistema educativo nacional, condición
que muchos de los mentores han llegado a considerar como cierta.
Lo que el Sistema pretende con esa campaña de desprestigio
es culpar a quienes menos responsabilidad tienen en el fracaso
educativo de México, los maestros y maestras que diariamente
atienden a millones de niños y jóvenes estudiantes,
bajo condiciones sociales y laborales desfavorables; en una
sociedad enferma, plagada de injusticias, en condiciones económicas
muy limitadas, en una sociedad educada bajo los principios
de corrupción, descaro e impunidad.
Cómo podrá un docente de educación básica
enseñar buenos principios y bases éticas a sus
pequeños alumnos, si al enfrentar la realidad social,
estos niños descubren que las lecciones escolares están
muy distantes de representar una verdad social, como convencer
a un pequeño de que su país tiene un gobierno
democrático si lo que ven en la realidad es una simulación
electoral en la que gana quien compra más votos, como
enseñar a los estudiantes que la sociedad en que viven
se basa en principios de legalidad y justicia cuando lo que
viven a diario en su comunidad es una serie de abusos por
parte de las autoridades gubernamentales, como desarrollar
una práctica docente apegada a los principios científicos
y la justicia social en una sociedad en la que la ley del
dinero y el poder es la que manda.
El discurso educativo oficial que sostiene que la Alianza
por la Calidad de la Educación es la solución
mágica para mejorar el nivel académico de nuestra
población es una mentira total, una más de las
simulaciones del sistema para desviar la atención de
los verdaderos intereses de unos cuantos para someter a la
mayoría y explotarla a la medida de su antojo, con
el beneplácito de los gobernantes de todos los niveles
y poderes del estado mexicano, quienes por unos cuantos pesos
venden el bienestar y la vida de la millones de ciudadanos
que pagamos sus salarios con nuestros impuestos.
Si en verdad queremos que mejore el sistema educativo nacional,
si queremos que nuestros niños y jóvenes logren
alcanzar niveles académicos de excelencia debemos de
exigir a los legisladores que se decrete una reforma a la
Ley General de Educación para aplicar un modelo pedagógico
adecuado a las necesidades reales de nuestra sociedad, un
modelo pedagógico que tenga como sustento la realidad
social de nuestro país, un modelo pedagógico
mexicano, el cual existe pero se desprecia para beneficiar
a los pequeños grupos de poder.
Para que la educación en México mejore se deben
de aplicar los siguientes principios pedagógicos: La
escuela es un medio donde el niño se instruye con lo
que ve y hace rodeado de personas que trabajan, por lo cual
no existen lecciones orales, programas desarticulados, horarios
rígidos o reglamentaciones estrechas. La educación
que promueve deriva de las relaciones del niño y el
hombre con la naturaleza y la sociedad por medio del trabajo
cooperativo, práctico y de utilidad inmediata, y no
la simple y monótona escritura y lectura, ni las ideas
hechas de lecciones fragmentadas. Las actividades que realiza
la escuela sirven para explicar los hechos de los fenómenos
naturales y sociales, por lo que carece de programas estáticos
que sólo los profesores suelen entender. Proscribe
los castigos y los premios para dejar al educando toda su
libertad y espontaneidad, porque la conducta humana, como
la virtud y la verdad, no se enseñan teóricamente,
sino por el uso personal de la libertad. Establece el gobierno
de los alumnos a través de los comités que ellos
mismos eligen, es decir no juega a la democracia, sino que
es la democracia
Esos principios son parte del modelo pedagógico educativo
denominado “Escuela Rural Mexicana” el cual, modelo
educativo posrevolucionario que rindió grandes frutos
para el progreso nacional al implementar un servicio educativo
acorde a las necesidades educativas de cada comunidad en que
se aplicó, fue un método por el cual se redujo
en forma importante el analfabetismo en un México rural
pero ávido de condiciones dignas de vida, de un México
de principios del siglo XX muy parecido al México de
principios del siglo XXI en el que la ignorancia, la ambición
y la hipocresía han sentado sus reales en nuestra sociedad.
ES CUANTO
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