20
de Mayo del 2010
Obligaciones o Promesas
En todas las campañas políticas es común
escuchar miles de promesas de los candidatos en cuanto a las
acciones de gobierno que supuestamente realizarán al
asumir el cargo gubernamental por el que participan, promesas
que pretenden hacernos creer que cada uno de los candidatos
están muy preocupados por mejorar las condiciones sociales
y brindar a la ciudadanía servicios que ellos han incluido
como parte de su proyecto de gobierno, por iniciativa propia.
Dichas promesas de campaña están muy alejadas
de la realidad en cuanto a la “bondad y magnanimidad”
de los candidatos puesto que si la ciudadanía se diera
a la tarea de revisar nuestras leyes descubriría que
casi todas las promesas de campaña no son más
que una serie de responsabilidades obligatorias para el gobierno,
contempladas en la Constitución Política de
nuestro país así como en las Constituciones
estatales.
Haciendo referencia a las obligaciones mencionadas, el artículo
115 Constitucional dice que los Municipios tendrán
a su cargo las funciones y servicios públicos siguientes:
A) agua potable, drenaje, alcantarillado, tratamiento y disposición
de sus aguas residuales; B) alumbrado público; C) limpia,
recolección, traslado, tratamiento y disposición
final de residuos; D) mercados y centrales de abasto; E) panteones;
F) rastro; G) calles, parques y jardines y su equipamiento;
H) seguridad pública, en los términos del artículo
21 de esta constitución, policía preventiva
municipal y transito; I) los demás que las legislaturas
locales determinen según las condiciones territoriales
y socio-económicas de los municipios, así como
su capacidad administrativa y financiera. Contenido que evidencia
con claridad que muchas de las promesas de campaña
son obligaciones que se deben de cumplir por mandato legal
y no por los “buenos sentimientos de los candidatos”
y en cuanto al gobierno del estado, el artículo 120
Constitucional estipula que: “los gobernadores de los
estados están obligados a publicar y hacer cumplir
las leyes federales.” independientemente de hacer lo
mismo con la Constitución y las Leyes Estatales.
La verdadera situación que genera que las obligaciones
de gobierno se conviertan en materia electoral, en presunciones
de buena voluntad y desprendimiento por parte de los candidatos,
es la ignorancia a que está sometida la población,
la cual impide que los ciudadanos conozcan las leyes que nos
rigen, las obligaciones que tienen los gobernantes para con
la sociedad, la ignorancia que promueve el sistema político
mediante un sistema educativo deficiente tiene por objeto
que los políticos puedan engañar al pueblo con
la confianza plena de que no serán desenmascarados
puesto que un pueblo ignorante es un pueblo ciego y en una
sociedad de ciegos el tuerto es rey; es decir, en una sociedad
en la que la mayor parte del pueblo es ignorante de las leyes
que les rigen, un oportunista mediocre, adicto a la corrupción,
prepotente y descarado pueda hacer creer a la gente que las
leyes son parte de su bondad y su benevolencia.
ES CUANTO
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