El Pizarrin
Por: Eduardo Lara Peniche

20 de Mayo del 2010

Obligaciones o Promesas

En todas las campañas políticas es común escuchar miles de promesas de los candidatos en cuanto a las acciones de gobierno que supuestamente realizarán al asumir el cargo gubernamental por el que participan, promesas que pretenden hacernos creer que cada uno de los candidatos están muy preocupados por mejorar las condiciones sociales y brindar a la ciudadanía servicios que ellos han incluido como parte de su proyecto de gobierno, por iniciativa propia.
Dichas promesas de campaña están muy alejadas de la realidad en cuanto a la “bondad y magnanimidad” de los candidatos puesto que si la ciudadanía se diera a la tarea de revisar nuestras leyes descubriría que casi todas las promesas de campaña no son más que una serie de responsabilidades obligatorias para el gobierno, contempladas en la Constitución Política de nuestro país así como en las Constituciones estatales.
Haciendo referencia a las obligaciones mencionadas, el artículo 115 Constitucional dice que los Municipios tendrán a su cargo las funciones y servicios públicos siguientes: A) agua potable, drenaje, alcantarillado, tratamiento y disposición de sus aguas residuales; B) alumbrado público; C) limpia, recolección, traslado, tratamiento y disposición final de residuos; D) mercados y centrales de abasto; E) panteones; F) rastro; G) calles, parques y jardines y su equipamiento; H) seguridad pública, en los términos del artículo 21 de esta constitución, policía preventiva municipal y transito; I) los demás que las legislaturas locales determinen según las condiciones territoriales y socio-económicas de los municipios, así como su capacidad administrativa y financiera. Contenido que evidencia con claridad que muchas de las promesas de campaña son obligaciones que se deben de cumplir por mandato legal y no por los “buenos sentimientos de los candidatos” y en cuanto al gobierno del estado, el artículo 120 Constitucional estipula que: “los gobernadores de los estados están obligados a publicar y hacer cumplir las leyes federales.” independientemente de hacer lo mismo con la Constitución y las Leyes Estatales.
La verdadera situación que genera que las obligaciones de gobierno se conviertan en materia electoral, en presunciones de buena voluntad y desprendimiento por parte de los candidatos, es la ignorancia a que está sometida la población, la cual impide que los ciudadanos conozcan las leyes que nos rigen, las obligaciones que tienen los gobernantes para con la sociedad, la ignorancia que promueve el sistema político mediante un sistema educativo deficiente tiene por objeto que los políticos puedan engañar al pueblo con la confianza plena de que no serán desenmascarados puesto que un pueblo ignorante es un pueblo ciego y en una sociedad de ciegos el tuerto es rey; es decir, en una sociedad en la que la mayor parte del pueblo es ignorante de las leyes que les rigen, un oportunista mediocre, adicto a la corrupción, prepotente y descarado pueda hacer creer a la gente que las leyes son parte de su bondad y su benevolencia.
ES CUANTO
Críticas, comentarios y mentadas se reciben en larapeniche@hotmail.com


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