El Pizarrin
Por: Eduardo Lara Peniche

28 de Octubre del 2010

Casos y cosas

El mayúsculos desfalco al Ayuntamiento de Benito Juárez es producto del pésimo desempeño de los políticos que se han apoderado de la administración pública, que en palabras de ellos mismos, al referirse a las condiciones económicas de nuestra sociedad expresan con toda seguridad que para mejorar las condiciones sociales es necesario mejorar la productividad de los trabajadores, situación en la que ellos no se incluyen, por razones obvias.
Quienes vivimos en este destino turístico sabemos muy bien que la falta de recursos económicos en el Ayuntamiento es producto de las malas acciones de quienes tienen la responsabilidad de administrar el dinero público, proveniente de la bolsa de los ciudadanos en forma de impuestos, dinero que se ha dilapidado en forma ofensiva para una población que hoy más que nunca vive en una total incertidumbre.
Si el dinero que le damos al Ayuntamiento al pagar impuestos se ha desaparecido sin que los que lo aportamos hayamos visto una mejoría en la comunidad, la conclusión a la que llegamos es una sola, los funcionarios en turno han saqueado las arcas municipales sin escrúpulo alguno, con el beneplácito y complicidad de los Diputados, quienes recientemente aprobaron la cuenta pública sin observación alguna, o lo que es lo mismo, autorizaron el saqueo indiscriminado que mantiene al municipio en un estado deplorable y vergonzoso.
Por otra parte y siempre en el mismo sentido, el de saquear las arcas municipales sin consecuencia legal alguna, los actuales regidores aprobaron el incremento al impuesto predial en un 30%, lo que indica la gran irresponsabilidad de esos servidores públicos, que en lugar de investigar a detalle los gastos del Ayuntamiento y con ello determinar las responsabilidades de los funcionarios responsables del desfalco público, motivo por el cual, podemos asegurar que la productividad de nuestros supuestos representantes es cero, ya que ellos cobran salarios estratosféricos, supuestamente para vigilar el cumplimiento de la leyes y en caso de no ser así, denunciar a los responsables de los actos ilegales en la administración, sin embargo, los acuerdos ocultos de estos siniestros personajes generan la impunidad de los delincuentes oficiales y cargan más la mano a la población que además de no tener una fuente segura de ingresos, tiene que mantener a esta horda de depredadores sociales.
En el modelo político económico neoliberal, que se aplica a ultranza en nuestra sociedad, quienes llevamos la peor parte somos los trabajadores, a quienes se nos responsabiliza de no tener la capacidad y preparación para hacer de nuestra sociedad un espacio productivo y ante esta situación, quienes pagamos los salarios de los funcionarios públicos y por ende, somos los patrones de todos los funcionarios públicos, incluidos, gobernador, diputados, presidentes municipales, secretarios, subsecretarios, directores y subdirectores de la administración pública estatal y municipal, debemos de hacer conciencia y determinar el grado de responsabilidad que tienen todos estos tipejos en las condiciones económicas, políticas y sociales de nuestro estado y sus municipios.
Si a los trabajadores se nos aplican reglamentos y leyes rígidas en el desempeño de nuestras actividades laborales, así como sanciones que van desde los descuentos salariales hasta la recisión del contrato, con justificaciones mínimas, ¿Por qué nosotros, los patrones de los funcionarios públicos, no les aplicamos las mismas condiciones laborales? La respuesta es simple y llana, porque ellos mismos han hecho creer que son intocables y todo poderosos, generando la conformidad y hasta el miedo, no sólo de expresar nuestras inconformidades, sino hasta de exigir la destitución inmediata de esos funcionarios corruptos, quienes son los principales responsables de la debacle económica de nuestra sociedad.
Por lo aquí expresado, a los amables lectores les planteó la siguiente pregunta ¿no va siendo hora de que la ciudadanía se organice para exigir que se cumplan la leyes y se castigue a todos los funcionarios corruptos y sus cómplices, los legisladores? Sólo así podremos iniciar el camino hacia el progreso, pues mientras estos tipejos sigan en la administración pública, las esperanzas de un cambio benéfico, son totalmente nulas, ya que si pagamos salarios exorbitantes a estos pésimos trabajadores, también tenemos el derecho legal de correrlos, por las grandes afectaciones que han provocado a nuestra sociedad.
ES CUANTO
Críticas, comentarios y mentadas, se reciben en larapeniche@hotmail.com


Hurancán

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