28
de Octubre del 2010
Casos y cosas
El mayúsculos desfalco al Ayuntamiento de Benito Juárez
es producto del pésimo desempeño de los políticos
que se han apoderado de la administración pública,
que en palabras de ellos mismos, al referirse a las condiciones
económicas de nuestra sociedad expresan con toda seguridad
que para mejorar las condiciones sociales es necesario mejorar
la productividad de los trabajadores, situación en
la que ellos no se incluyen, por razones obvias.
Quienes vivimos en este destino turístico sabemos muy
bien que la falta de recursos económicos en el Ayuntamiento
es producto de las malas acciones de quienes tienen la responsabilidad
de administrar el dinero público, proveniente de la
bolsa de los ciudadanos en forma de impuestos, dinero que
se ha dilapidado en forma ofensiva para una población
que hoy más que nunca vive en una total incertidumbre.
Si el dinero que le damos al Ayuntamiento al pagar impuestos
se ha desaparecido sin que los que lo aportamos hayamos visto
una mejoría en la comunidad, la conclusión a
la que llegamos es una sola, los funcionarios en turno han
saqueado las arcas municipales sin escrúpulo alguno,
con el beneplácito y complicidad de los Diputados,
quienes recientemente aprobaron la cuenta pública sin
observación alguna, o lo que es lo mismo, autorizaron
el saqueo indiscriminado que mantiene al municipio en un estado
deplorable y vergonzoso.
Por otra parte y siempre en el mismo sentido, el de saquear
las arcas municipales sin consecuencia legal alguna, los actuales
regidores aprobaron el incremento al impuesto predial en un
30%, lo que indica la gran irresponsabilidad de esos servidores
públicos, que en lugar de investigar a detalle los
gastos del Ayuntamiento y con ello determinar las responsabilidades
de los funcionarios responsables del desfalco público,
motivo por el cual, podemos asegurar que la productividad
de nuestros supuestos representantes es cero, ya que ellos
cobran salarios estratosféricos, supuestamente para
vigilar el cumplimiento de la leyes y en caso de no ser así,
denunciar a los responsables de los actos ilegales en la administración,
sin embargo, los acuerdos ocultos de estos siniestros personajes
generan la impunidad de los delincuentes oficiales y cargan
más la mano a la población que además
de no tener una fuente segura de ingresos, tiene que mantener
a esta horda de depredadores sociales.
En el modelo político económico neoliberal,
que se aplica a ultranza en nuestra sociedad, quienes llevamos
la peor parte somos los trabajadores, a quienes se nos responsabiliza
de no tener la capacidad y preparación para hacer de
nuestra sociedad un espacio productivo y ante esta situación,
quienes pagamos los salarios de los funcionarios públicos
y por ende, somos los patrones de todos los funcionarios públicos,
incluidos, gobernador, diputados, presidentes municipales,
secretarios, subsecretarios, directores y subdirectores de
la administración pública estatal y municipal,
debemos de hacer conciencia y determinar el grado de responsabilidad
que tienen todos estos tipejos en las condiciones económicas,
políticas y sociales de nuestro estado y sus municipios.
Si a los trabajadores se nos aplican reglamentos y leyes rígidas
en el desempeño de nuestras actividades laborales,
así como sanciones que van desde los descuentos salariales
hasta la recisión del contrato, con justificaciones
mínimas, ¿Por qué nosotros, los patrones
de los funcionarios públicos, no les aplicamos las
mismas condiciones laborales? La respuesta es simple y llana,
porque ellos mismos han hecho creer que son intocables y todo
poderosos, generando la conformidad y hasta el miedo, no sólo
de expresar nuestras inconformidades, sino hasta de exigir
la destitución inmediata de esos funcionarios corruptos,
quienes son los principales responsables de la debacle económica
de nuestra sociedad.
Por lo aquí expresado, a los amables lectores les planteó
la siguiente pregunta ¿no va siendo hora de que la
ciudadanía se organice para exigir que se cumplan la
leyes y se castigue a todos los funcionarios corruptos y sus
cómplices, los legisladores? Sólo así
podremos iniciar el camino hacia el progreso, pues mientras
estos tipejos sigan en la administración pública,
las esperanzas de un cambio benéfico, son totalmente
nulas, ya que si pagamos salarios exorbitantes a estos pésimos
trabajadores, también tenemos el derecho legal de correrlos,
por las grandes afectaciones que han provocado a nuestra sociedad.
ES CUANTO
Críticas, comentarios y mentadas, se reciben en larapeniche@hotmail.com