Marzo 22 de 2010
Todos los escándalos que la ciudadanía
empezará a palpar en torno a la tan anhelada silla del gobierno
del estado no sólo será por parte de los partidos de la
oposición, a quienes ahora resulta que los tricolores culpan
por estar desestabilizando a su instituto político, lo cual puede
ser verdad, sin embargo es una verdad a medias.
Esto porque es de todos bien sabido que quien está desestabilizando
a su propio partido es precisamente el diputado federal Roberto Borge
Ángulo, sobrino del ex gobernador Miguel Borge Martín,
quien no hiciera su mejor papel al frente del gobierno del estado durante
su periodo.
Sin embargo seamos justos, no se le puede echar toda la culpa a la oposición
al Revolucionario Institucional, debido a que estos también tienen
sus propios problemas al interior de sus respectivos partidos, incluso
podríamos decir de acuerdo al chismógrafo, que así
como el PAN o el PRD están desestabilizando al PRI, también
este último partido está desestabilizando a los otros
dos a través de la infiltración, pero bueno considero
muy en lo personal que cada quien ve las cosas desde su propia óptica.
Así pues, quien decidirá quién abanderará
la candidatura a gobernador por el tricolor no es la propia asamblea
o convención priista, recordemos que este partido jamás
ha realizado este tipo de eventos democráticos, como antaño
lo hiciera Acción Nacional, partido que ha perdido mucho de su
esencia, pero que no por ello le estará echando la culpa al tricolor,
aunque en la realidad sí es así.
Ahora bien, los miembros del Revolucionario Institucional deben de reconocer
que han cometido infinidad de errores, como por ejemplo el que Roberto
Borge ha hecho campaña fuera de tiempo, lo cual no fue precisamente
porque tenga un distrito bastante grande, como en una ocasión
afirmó tajantemente uno de los regidores del Ayuntamiento de
Benito Juárez; no para nada, considero muy en lo personal que
a quien le llaman BeBo, violó tajantemente las leyes electorales
¿y quién le dice algo?, por supuesto que nadie, ya que
lo único que se han concretado a decir es que el tricolor está
unido y llegará fortalecido a su convención, lo cual es
falso, porque el mismo Jesús Martínez Ross dijo que la
decisión de quién será el candidato depende nada
más y nada menos que del Comité Ejecutivo Nacional de
su partido, el PRI.
Ahora, lo anterior lo garantizó el primer ex gobernador de Quintana
Roo, pero ¿Cómo creerle a alguien que abandonó
las filas de su partido y que dijera que se iba del PRI, porque ya no
había democracia en el mismo?, ¿alguna vez ha habido democracia
en el tricolor?, pero ¿Cuándo abandonó Martínez
Ross al PRI?, cuando su hija fue candidata a la presidencia municipal
de Isla Mujeres por los partidos Acción Nacional y Convergencia,
cuando fueron en alianza y ahora como si don Jesús tuviera la
suficiente autoridad moral, regresa a cobijarse a su partido.
Por lo tanto parece ser que si no queda el candidato que algunos sectores
quieren al interior del tricolor, sí habrá desbandada,
como ya la hay en los partidos de Acción Nacional y de la Revolución
Democrática, ahora ¿Qué va a pasar si quien debe
de abanderar la gubernatura por el PRI no queda, qué va a pasar
con la militancia, habrá desbandada?
“Vox populi vox Dei: La voz del pueblo es la voz de Dios”
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