Marzo 26 de 2010
Por más de 206 millones de pesos pretende endeudar
al Ayuntamiento el pastor Greg Sánchez Martínez, quien
deja su pequeño templo municipal por irse a administrar un templo
a mayor escala, el cual es el palacio de gobierno del estado, ubicado
en la ciudad de Chetumal.
De esta manera y al parecer nuestro pastor ya tiene la aprobación
de los sacristanes regidores, a quienes por lo visto les interesa más
desfalcar al pobre pueblo de Cancún, adquiriendo cuantiosas limosnas
por concepto de recaudación, tal como si estuvieran administrando
su propio negocio.
Sí, sí, ya lo sé, la administración pública
no es un negocio, ¡pero la religión sí!, sí
he dicho bien y sé de antemano que me van a linchar por haberlo
dicho, pero es la verdad. La religión, cualquiera que sea, llámese
católica o no católica, es un jugoso negocio que no paga
impuestos, tal como pretenden hacer del Ayuntamiento los ministros de
culto, sí me refiero a los presbíteros y diáconos
los regidores y a las monjas las regidores, ¿blasfemia?, por
favor si no estoy ofendiendo a Dios, ni estoy vociferando contra el
creador, simple y llanamente estoy hablando de lo corrompido que está
el sistema político mexicano, y sobre todo si interactúa
en complicidad con algunos ministros de culto religioso, eso la verdad
si es un verdadero insulto y blasfemia en contra del Creador y la cosa
creada. ¿Por qué?, porque no se puede tener engañada
a la población, ya de por si ignorante hasta decir basta, por
el castigo divino. Antes de continuar quiero decirles que Dios no castiga,
los que castigan son los hombres a quienes se supone violentan las leyes,
sin embargo tal parece que quienes menos castigo reciben son los que
más violentan la ley y los que más engañan al pueblo.
Con cuánta razón decían los comunistas que la “religión
es el opio del pueblo”, y créanme no soy ni pretendo ser
comunista, es más estoy en contra de esta corriente, simplemente
lo que digo es que no utilicen las cosas religiosas para mantener aletargado
al ignorante pueblo.
Cualquier parecido con la realidad y si quieren y desean linchar a este
columnista, les recuerdo como siempre que estoy a sus apreciables órdenes,
al correo electrónico e-mail amaurybalam@hotmail.com, para recibir
comentarios, sugerencias, criticas, mentadas y demandas.
Y por lo tanto lo que aquí se dice no es mi opinión, es
la “Vox populi vox Dei: La voz del pueblo es la voz de Dios”.
Lo único que hago es revelar el sentimiento de los ciudadanos
que me hacen llegar de las aberraciones que cometen las autoridades
gubernamentales, incluyendo al gobierno del estado, al gobierno municipal
y al gobierno de la República y en complicidad con ciertos líderes
religiosos de las religiones sean de la denominación que sean,
para el caso es lo mismo, debido a que también los pastores engañan
a la gente para obtener mayor poder y privilegio, a costa de lo que
ya mencioné, mantener aletargado al ignorando, al cual defino
como una gran masa amorfa, es decir seres no pensantes, y esto lo digo
sin ofender a nadie, y si alguien se siente aludido, lo siento, pero
no estoy acostumbrado a pedir perdón a nadie.
Así pues, para que ir a dejar los recursos a las iglesias, si
es mejor dejarlo en la iglesia-palacio municipal, con el Pastor-Presidente
y los presbíteros-regidores, y las monjas-regidoras para que
ellos sigan viviendo bien, aunque al pueblo se lo lleve la tostada.