Relleno Negro

Por Amaury BALAM

 

Mayo 27 del 2010

Qué curioso que quien presume de abogado, defensor de las clases desprotegidas, quien ya está acostumbrado a realizar manifestaciones, además de que poco le importa que lo detengan las fuerzas policíacas y lo ultrajen, total como buen aboganster, mal utiliza las leyes, para irse en contra de las autoridades.
Sí, me refiero a ese que apoyó la manifestación de los revoltosos transportistas tolerados, el mismo que acompañó a Mario Villanueva cuando lo detuvieron saliendo del poblado de Bonfil, y que estuvo arraigado por un buen tiempo en la ciudad de México. Efectivamente, me refiero a Ramiro de la Rosa Bejarano, el mismo que viste y calza; asqueroso sujeto, manipulador de las leyes, ahora amenaza a la gente para que vote por los candidatos del Revolucionario Institucional.
Así es, este tipejo, porque la verdad no merece ser llamado de otra manera, está haciendo de las suyas y lamentablemente no hay poder humano que le haga algo, porque ¡pobre de aquel que le ponga las manos encima!, no se la acaban, pero De la Rosa Bejarano, basándose en su jurisprudencia mal interpretada, sí puede hacer de las suyas, ¿por qué?, porque ahora resulta que haciéndose acompañar por guaruras del gobierno del estado y de un vecino de la Región 234, a quien sólo se le conoce como un tal “Lucio”, se están dedicando a amenazar de muerte a todas las personas que viven en las colonias irregulares, con el argumento de que si no votan por todos los candidatos del partido tricolor, pueden amanecer muertos, tal como los últimos muertitos que han aparecido en dichos asentamientos irregulares.
Ahora bien, ¿qué pasaría si las autoridades judiciales tomaran cartas en el asunto?, porque por supuesto que nos queda bien claro que el amenazar al electorado y más aún amenazarlo de muerte si no vota por los candidatos que les digan los operadores políticos de determinado instituto, es un delito electoral, pues se supone, y digo se supone, porque realmente nuestro país aún no ha superado la democracia, es decir, podemos decir que la democracia en sí es una falacia, ¿por qué? Primero veamos: democracia significa en griego gobierno del pueblo, es decir debe de ser el pueblo quien escoja a las personas que van a contender en un proceso que presume de ser demócrata, para que al realizarse dicho proceso, se lleve de acuerdo a los principios democráticos que deben o deberían regirnos, pero que no nos rigen, pues lo único que nos rige es la corrupción perpetrada por un grupúsculo que quiere retornar al poder y están repitiendo las mismas prácticas corruptas y gangsteriles que siempre los caracterizó en el pasado. Eeste grupo debe de quedarnos claro que es el mal llamado grupo de Atlacomulco, y Ramiro de la Rosa Bejarano opera para este grupo, amenazando de muerte a la gente, lo que constituye un delito que debe de ser atendido por la Fiscalía Especializada para Atender los Delitos Electorales (FEPADE), y la verdad que tienen que intervenir más pronto que de inmediato, si no quieren los quintanarroenses tener un proceso electoral plagado de irregularidades, donde los también mal llamados MAPACHES ELECTORALES, van a hacer de las suyas durante la jornada. Esto tiene que quedar bien claro a la sociedad, a la gente común y corriente, que no es la oposición la que hará más uso del mapachismo, son los de la casa de enfrente, los del Revolucionario Institucional, sólo que ahora la van a querer disfrazar y hacerse pasar por blancas palomitas, cuando en realidad son los más fraudulentos, y aunque les duela, tienen que reconocer los electores, que Ramiro de la Rosa Bejarano es un verdadero mapache electoral, quien lo único que merece es que actúe la FEPADE de manera directa, y se lo lleven a una cárcel de alta seguridad, donde permanezca el resto de su triste vida, ya que personas como éstas, que abusan de sus conocimientos de jurisprudencia son un verdadero peligro para la sociedad. Asimismo si alguien no está de acuerdo conmigo, espero sus correos electrónicos a: amaurybalam@hotmail.com.
“Vox populi vox Dei: La voz del pueblo es la voz de Dios”.